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jueves, 6 de diciembre de 2012

Expocómic 2012

El fin de semana pasado tuvo lugar en el Matadero el Expocómic 2012. Ha sido la primera vez que el Expocómic se ha celebrado en este recinto, debido a la tragedia del Madrid Arena. 

Aunque más pequeño que el anterior recinto, yo soy una enamorada del ladrillo visto del Matadero, así que me gustó bastante más de lo que en un principio pensaba. 

Nosotros fuimos el domingo, así que supongo que por eso y por el tema económico actual, el expo estaba bastante vacío. Personalmente, eso para mí es un alivio. Así pudimos dar varias vueltas por todos los stands, rebuscar entre los cómics y elegir qué frikada nos íbamos a llevar a casa. 
La mayor parte de los cosplays estaban curradísimos y muy originales. Nada de Hatsume Miku, ni Nana, ni neko furcia. Además la mayoría trataban sobre el mundo del cómic, lo que es algo que se agradece aunque seamos los mismos los de las expos y las Japan. 

Otra cosa que llamaba la atención era la presencia de niños. Había varios bebés, en carritos o en mochilas o en peleles de Superman. También había niños más mayores que pedían a sus padres hacerse fotos con los Assassin. Mis preferidos fueron una familia fan de Batman: el padre iba del Joker, la madre de Hiedra Venenosa y su hijo de Robin. 

A veces he pensado que con el paso de nuestra generación a la etapa adulta los expos morirían un poquito. Y te cuelas, te cuelas tremendamente, porque aunque a lo mejor tú ahora prefieras el Robbins que a Batman, todavía hay nuevos fans del Assassin's Creed. 


Nota Mental: en 10 años harás cosplay con tus hijos


Otra de las cosas que me gusta de los expos es que las tiendas lleven juegos y te dejen probarlos. Yo no soy muy fan de los juegos de mesa, pero la verdad es que el "Humanos", de zombies, estaba bastante divertido. Otros que conocíamos de antes eran el Bang y el Munchkin. La verdad, echo de menos un Monopoly friki...
También echo de menos bastantes de las tiendas de bisutería artesanal que suele haber en estas exposiciones. Supongo que decidieron no ir por la temática del Expocómic, pero es uno de los motivos por los que sigo yendo a estas expos a pesar de estar tan desconectada. Suelen tener unas cosas chulísimas y bastante bien de precio para estar echas y diseñadas a mano. Un ejemplo es mi pulsera de Kodamas o las copitas de helado de Bunnies in the Sky

Aunque comparativamente había menos stands que otros años, los expos suelen tener una luz especial que hace que todo brille bastante más de lo habitual. No me arrepiento de cargar con la cámara para ir.


También cayeron tres cómics de Antes de Watchmen , de los que lamento no haber sabido la opinión de Alan Moore antes de comprar. Señor Moore, me explayaré en la próxima entrada, pero que sepa que totalmente de acuerdo con usted. 

Así que en resumen, me alegra mucho que vinieran muchos amigos que no conocían el Expocómic de antes, que espero que se llevaran una buena impresión y se lo pasaran bien, porque yo a la mayoría de los que he ido los recuerdo con mucho cariño. 

Aún así, tengo que hacer una especial mención a los dos Assassin que arrasaron (el hidrofóbico más que otro) en el expo.


¡Espero que el siguiente sea al menos tan bueno como este!

lunes, 8 de octubre de 2012

Asimilación

Llevo un mes de clases y todavía no me adapto. Soy de esas personas que en Septiembre sueña que vuelve a ir al colegio (soñar literalmente, me dicen que tengo que volver a ponerme uniforme y a llevar carpetas forradas y les suplico volver a examinarme de organografía), así que necesito mi tiempo para conocer el nuevo sitio donde aprender, atender, admirar... aburrirme vamos. Como los perrillos pero sin mear por las esquinas.



Cosas tipo serie de médicos
  • Estudias enfermedades que suenan de verdad, tipo tuberculosis o infarto de miocardio y no síndrome de TipoDeIncógnito que sufren tres personas en el mundo
  • Atravesar el hospital con ropa de calle y coleta informal mientras andas rápido, porque los médicos realmente glamurosos andan rápido. Realmente, esto lo puedes hacer si una tarde llueve y no te da para un café en el Starbucks. 
  • Tus familiares de 3ª generación pueden presumir con los vecinos. 
Cosas que te hacen olvidarte un poco de 2o

  • La clase es pequeña, y eso da calidez
  • El intercambio de apuntes
  • Estar a menos de 30 minutos de casi cualquier parte
  • No conocer dónde tienes las prácticas
Cosas con mal pronóstico
  • Tomarse P1, P2, P3, P4 como 12, 13, 14 y 15
  • No poder ver la diapositiva powerpoint entera ni con tres pantallas
  • Los exámenes
  • Ponerse malo y faltar a prácticas

martes, 20 de diciembre de 2011

Enfermita

Otra vez mala.

Suelo pillar un catarro por estas fechas. Es mi máxima capacidad de manifestación navideña.

Recuerdo unas Navidades especialmente divertidas cuando yo estaba en un pijama rosa de Snoopy y se presentaron cuatro amigos con dos pelis de American Pie y una bolsa de palomitas en la puerta.

Cuando tú no te paras, el cuerpo te para. Y desde exámenes no he levantado cabeza. Además, hice caso omiso de mis necesidades de dormir yéndome de fiesta o estando todo el día andando con el frío de diciembre. Todo eso sumado al hecho de que sabeis que la semana pasada no fue una buena semana. Y si no lo sabeis tampoco lo voy a contar aquí, que ni soy una seudo-adolescente ni pretendo serlo.

Después de la semana de mierda, el viernes estuvo genial. Estuvimos durante tres cuartos de hora 11 en una mesa de 6 despotricando sobre medicina. Después de cenar fuimos andando a un sitio que estaba bastante bien. Incluso bailamos la Danza Kuduro y todas las canciones por ese estilo. Los médicos de fiesta, una rara avis al menos en los cursos no-clínicos. Aunque luego los que te vienen a vender bolígrafos y entradas de fiesta de 6º parecen n00bs.

El domingo hicimos quedada de recuperación de la ECH.

Fue extraño, porque hacía como 100 años que no nos veíamos. Y la última vez fue un poco tirante. Ahí estábamos un pequeño grupo (un muestreo, como en el examen de epi), año y medio más mayores. La comida y el plan de después tuvo un toque nostálgico y de cabreo general. Si la ECH es nuestra adolescencia, con todos nuestros proyectos y esperanzas, la universidad es el absurdo encuentro con la realidad del futuro cutre y soso.

Por la tarde, nos fuimos al London Market. Álex y yo habíamos ido por la mañana, y lo habíamos flipado. Así que decidimos repetir por la tarde. Entre las tiendas estaba Cyberdog. Cuando el tío que nos cobró me dijo "today euros and pounds are the same" dije "woah, happiness day then" y nos infló a pegatinas. Álex se compró una camiseta y una bufanda, yo otra bufanda y compartimos los discos de las sesiones de Cyberdog. Lo que nos hubiera costado unos 110 euros nos salió a 75 euros (happines day then). Yo también me compré una camiseta a lo sailor pin-up y unas manos con forma de calavera. Pero ya me explayaré más sobre esto.



Luego tocó Starfaps en el que decidimos que íbamos a seguir siendo escritores ante todo y alguien decidió que el iPod de la Sta. Caufield era precioso.

Volvimos a casa desde Nuevos Ministerios andando y fue una vuelta genial. Rajando mucho.

Eso sí, ahora estoy con constipa y muchos proyectos para navidades.   

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un grupo a deshoras

Este finde debería de haber hecho una de auto-ostracismo y haber incado codos como nunca, pero el viernes tenía un concierto de The Horrors y hoy expo, así que he decidido postergar el tema estudios para el domingo.

Qué decir, ha sido un día genial. Pero genial por la compañía. Creo que hasta que Genshi no suba sus fotos no voy a hacer un resumen de lo que me ha parecido el Expo. Por lo pronto me he llevado a Echo y la he sacado contadas veces. Si os digo que he cargado yo con ella la mitad del tiempo, os suponeis que no ha habido nada digno de fotografiar.

Como siempre, he llegado tarde. Al principio me he encontrado con Acuarelas y con el Doctor House, que ha afirmado que "no llegaba tan tarde como le habían dicho". 10 minutillos de nada, vamos. Después, sorprendentemente, el amigo Madre Superiora y la señorita Caufield han estado super puntuales. Me da rabia que haya faltado gente, pero supongo que una de las cosas que ha molado de hoy es que somos un grupo a deshoras.

La cola era pequeña y hemos llegado a las 12 del mediodía. Se nota la crisis, y se nota mucho. Otras veces buscábamos a gente para colarnos, hoy ni nos ha hecho falta. Estaba en uno de los pabellones grandes, pero el problema es que sólo han usado una parte y la calefacción se iba al pabellón de arriba y de abajo, es decir, hacía un frío de c*jones.

Madre Superiora tiene una fama que ni él se la esperaba.

Después hemos empezado a mirar stanes. He de decir que hemos congeniado todos mejor de lo que me esperaba, quiero decir, los médicos y los... no-médicos. Debe ser que estábamos todos de muy buen humor. Mientras dábamos vueltas una y otra vez a los mismos sitios la Madre Superiora ha decidido que iba a empezar su trabajo de tesis, que no sé muy bien de que iba, pero yo diría que lo podría titular: "Las nuevas Lolitas: lo que Nabokov hubiera escrito y lo que Humphrey Humphrey hubiera disfrutado."

El premio al mejor cosplay se lo doy a una chica de 15 años que iba de enfermera en bragas. Lo ha ganado porque en un stan le han dicho "bueno, mira, esta chica tan maja va disfrazada de putón."

Después hemos estado jugando a un juevo que se llamaba Dominion o algo así y el Doctor House me ha defraudado Tantas horas de videojuegos y hemos perdido.

Luego hemos comido con Álex, que venía de la ECH con su regalo por el día de la Novia Orgullosa. Nos hemos sentado en una especie de paraíso tropical a lo cutre, con un trozo de pizza al estilo Facultad de Medicina. Y ahí ha llegado la "mejor parte": la hora de mis oscuros secretos. Al menos ha servido para cohesionar un poco el día, porque creo que nadie me volverá a mirar así igual. Ha sido una época preciosa de esconder el pasado, pero Madre Superiora: te tengo una guardada y esto no es una advertencia, es una amenaza (xD).

Después hemos ido de compris... bueno, yo ya por la mañana he adquirido una camiseta genial a juego con la señorita C. :






Luego ha venido la señorita M. y hemos vuelto a dar vueltas, y vueltas, y vueltas... al final he acabado con una pulsera super chula de kodamas. Dicen que es un robo que me haya costado 12 euros, pero alguien se ha trabajado esas figuras y un diseño. A mí me pagan 12,5 euros por hora, y no creo que a su autor le haya llevado una hora. Además de qué en Tous tienes pulseras por el estilo con un diseño mucho más soso de plástico con baño de plata por 70 euros.

No me voy a poner a regatear con gente que sabe hacer su trabajo.

Luego hemos vuelto a compartir secretos oscuros y a maquinar, aunque nos hemos vuelto todos muy sosetes y hemos acabado echándonos unos vicios a un juego de la X-Box de peleas de Dragon Ball. Hacía tiempo que no me sentía tan friki. La verdad es que queríamos sentarnos. Añadir que Álex ha recibido una soberana paliza por parte de todos.

Después metro y cena con más oscuros secretos.

He flipado un poco yo también porque me creía más... cómo decirlo... "normal". Creo que sería esa la palabra idónea sobre mí. No sabía que hubiera un silencio tan grande entorno a mí. También he visto silencios enormes y visibles hoy.

El caso es que creo que esos silencios son parte de nuestro encanto.

Si es que este grupo a deshoras tiene alguno.




martes, 29 de noviembre de 2011

Sin ganas



No tengo ganas de nada. 

No tengo ganas de estudiar, ni de ir a clase, ni de ver la tele ni de hablar. Será por eso que me cuesta tanto escribir, que llevo atascada 2 semanas con un relato porque está tocando mi zona de comfort...

El caso es que cuanto más lo pienso, más cuenta me doy: no es culpa mía. Sí, es verdad que yo tengo predisposición a ponerme triste con los cambios estacionales de luz (como todos, creo), pero creo que algo influye ir a examen por mes desde Septiembre.

¿Por qué no respetan los ritmos?

El otro día, una profesora en la facultad que debe de llevar más tiempo que las mesas de la cafetería, dijo que en sus tiempos no daban 10 minutos entre clase y clase. Pues estupendo, pero si los habrán puesto será por algo, ¿no? Porque es importante hablar con tus compañeros, ir al baño, tomar algo que te dé un subidón de azúcar, enviar un mail o fumarte un cigarro si es que te relaja y te ayuda a reconectar. Porque verían que los estudiantes se concentraban mejor y se hacía más fácil dar la clase.

Llevo empalmando exámenes desde Septiembre. Empecé a estudiar en Agosto, y desde ahí, non-stop. Porque una semana con clases y trabajos, señores docentes, no es un stop. Es un ojo del huracán, y sabes que aunque te claves con chinchetas al asiento de la biblioteca te va a pillar volviendo a la rutina.

Pues sí, estoy cansada, estoy harta y me apetece tener una fiesta para rascarme la barriga, estar con mi novio al 100% y no pensando en qué me queda por estudiar y echarme un vicio a los Sims. Me apetece salir de fiesta un poco putilla y beber un poco de más, sin estar cansada o con sueño porque me levanto a las 7 menos cuarto para estudiar.

¿Cuánto te cunde estando en esta situación? ¿Cuánto aprendes? Qué pasa, ¿al Estado le interesa que estés amargado para que así despaches a los pacientes rapidito?

Por lo pronto, para mí renal está siendo un cólico de riñón.






Concierto de The Horrors el viernes. Espero que esté a la altura y no se pongan a indicar fallos de sonido. 



lunes, 21 de noviembre de 2011

Dios proveerá

Todo el día hablando de "lo que nos espera". Todo el día y toda la noche, con optimismo o pesimismo absoluto.

Hay un cambio, sí, pero un cambio mandado por los mercados. ¿Algún político tiene ahora libertad para tomar sus propias decisiones? Las económicas, al menos, vienen de Europa, y Europa ahora mismo depende de los mercados. Cambia el matrimonio y quita el aborto, poco más puedes hacer si no hay dinero.

Además, ya sabemos las políticas que van a venir de Europa: recortes.


Pero ojo, que ha sido el PSOE el que ha reducido dos veces el sueldo a los funcionarios.

A mí lo que más me molesta es hablar de "crear empleo" como si a ellos se les fuera a aparecer el Dios Yuppie con la creación de empleo neo-liberalista. Pero el Dios Yuppie está furioso, su ira bíblica cae sobre el pueblo sin causa lógica, como en el libro de Job. Y como en el libro de Job, preguntamos a ese ser abstracto "¿Por qué?".

Yo fui a votar. Creo que hubo mucha gente que se sacrificó como para que tú te quedes en casa porque llueve.  Y estoy orgullosa de haber votado y de a quién he votado.

Aunque los mercados controlen los gobiernos, que sepan que hay gente que no vamos a dejar que nos quiten la democracia. Democracia, de entre lo malo lo mejor.

Por cierto, por si no lo sabeis, al final a Job le devuelven una casa nueva, con nuevos hijos y nuevas mujeres.

El Dios Yuppie del Neo-Liberalismo nos dio casas con el ladrillo. ¿Qué nos dará ahora para mantenernos contentos?



martes, 15 de noviembre de 2011

Tres en uno no es uno en tres

Siempre he pensado que las grandes reformas en este país se le ocurren a monos borrachos fumando puros. Por ejemplo, el plan Bolonia, la nueva ley del suelo o el aeropuerto en Ciudad Real. Si no, no te explicas que adultos con formación puedan no entender la distribución por climas en España que se estudia en 4º de primaria.

El caso es que yo me supongo que en una convención de monos alcohólicos fumando puros, uno debió de tener la brillante idea de hacer tres exámenes en un día.

"Total, si en tres asignaturas tienen que dar el mismo sistema, ¿por qué no ponerlos todos juntos?"

Pues no. No porque:


  1. Lo primero, no das lo mismo. Fisiología y anatomía se parecen como dos vecinos. Sí, los dos viven en el mismo edificio y van a las mismas reuniones y se dan los buenos días en el ascensor, pero eso no significa que sean simbiontes. Porque en mis apuntes sí, se repetía el páncreas, ¿y qué? En anatomía no hablaban de la secreción pancreática y en fisio no decían nada del proceso uncinatus. Ya no hablemos de Organografía. Teniendo en cuenta que entraba la mama y la piel...
  2. Si das lo mismo, es para liarte. En organo había chorrocientos canales sudoríparos, muy parecidos a los de fisio... pero no iguales. Entre anatomía y fisio ya es más difícil, aunque yo tenía dos músculos distintos en el mismo sitio (la magia de mis apuntes)
  3. Ponen exámenes con la dificultad del temario de un mes, pero en el fondo son tres meses de clase. Me explico: está claro que a menor temario del que te examinas, mayor dificultad de examen (en general). Bien, ayer tuve un examen de un mes de clases de todas estas asignaturas. Pero sumados son tres meses. Es decir, en un mes no te tienes que preparar el temario de un mes, sino el de tres meses. ¿En qué se traduce eso? En cerrar bibliotecas. 
  4. Como te salga mal el primero, vas follado al resto. Así de claro. Ya puede ser el último un "señala dónde está la nariz de Bob Esponja" que como te hayan puesto uno chungo, en los otros la vas a cagar. Aparte de que 3horas y media de exámenes, aunque tengas cinco minutos para ir al baño, ya dejan a cualquiera como para razonar un tipo test.
  5. Para mí lo peor es el finde de antes. Si ya los fines de semana me cuesta la vida estudiar porque llego muerta de la semana, si ya el finde de antes de los exámenes lo llevo mal, imagínate repasarte tres exámenes.
En resumen, a mí no me gusta este sistema. Una cosa es tener exámenes parciales difíciles y otra cosa muy distinta es cada mes estarte examinando. Te deja mentalmente agotado, pero además no disfrutas nada.

Digestivo es de momento, para mí y para mucha gente, de lo mejor que hemos dado. Porque es asequible, simple y con la complicación moderada de no estudiar cómo redactar un capítulo de Dora la Exploradora.

Pero a este ritmo de trabajo te da igual estudiarte el hígado que el huevo derecho, ni te enteras de nada, ni te gusta, ni le ves un futuro práctico.

Luego dicen que los médicos están amargados.


Esta imagen es de una disección japonesa del siglo XVII, aproximadamente. Por el siglo XVI en Europa apareció Vesalio, quien revolucionó completamente el mundo de la anatomía con disecciones sistemáticas y la búsqueda de la profundidad en los detalles.

Las disecciones japonesas, como se ve aquí, eran muy esquemáticas. Además por el sintoismo, los japoneses veían impuro cortar la carne humana con un instrumento punzante, así que dejaban los cadáveres en el río para que maceraran. Pasados unos días, abrían la piel del cadáver simplemente desgarrándola con las manos.

Creo que por eso las disecciones japonesas tienen ese toque mórbido y obsceno. 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Sábado seriéfilo

He dejado lo de Praga hasta que me compre un cacharro de estos que alargan el puerto USB y encima te traen tres más. Teniendo en cuenta el tiempo del que dispongo y la exigencia de Álex en cualquier cosa electrónica... supongo que antes sale el Gólem de la sinagoga Vieja-Nueva que las fotos de mi cámara.


Este sábado me ha cundido sorprendentemente a todos los niveles. Incluso llegué a la mitad del complejo duodeno-páncreas, aunque la vascularización la he dejado para hoy porque no estaba psicológicamente preparada.

El sábado Álex y yo comimos juntos bastante tarde. Es lo que tiene ir a la ECH, sabes cuándo entras pero no cuando sales. Vino como salen todos los Juniors: flipado, extasiado y deseando volver a madrugar un sábado. Me estuvo contando sobre las clases y sus compañeros. Sorprendentemente, guardo en mi memoria episódica bastante bien la clase que le dieron.

"No sabéis la suerte que tenéis. Aún os queda por ver esas películas que te hacen mella. Luego quedan otras buenas, pero no es lo mismo".

Como comimos a las tantas, nos enganchamos a lo único decente que quedaba: la película de Expediente X.

Malísima.

Absurda.

Noventera.

Pero me encantó. Cuando normalmente te limitas a ver cine del bueno y de pensar, tener una película que te permita dar cabezadas y acurrucarte con tu novio durante 10 minutos sin perder un momento el argumento, es genial. Y si lo pierdes da igual, total el final se masca desde el gancho, que fue donde la cogimos. La verdad es que me apetecía muchísimo - y me apetece - ciencia-ficción barata, poco de pensar, mucho bicho.

Después de otro ratejo estudiando, llegué al final de un capítulo de House. Una locura, no sé cuántas temporadas habían pasado pero conocido sólo estaba Foreman. Si las series envejecen y degeneran, esta mínimo mínimo tenía un Parkinson, la mayoría de los personajes y escenarios conocidos estaban donde Cristo perdió la chancla.

Eso sí, salieron unos pulmones a los que cambiaban el salino y la FiO2. Y como eso lo tengo recientillo y espero que aprobado, quieras que no te hace ilusión.

Luego Álex puso The Walking Dead. Los dos primeros capítulos de la segunda temporada, así que va con spoilers. Tampoco me voy a poner a contar lo que pasa. El caso es que me parece surrealista que aquí el policía del amor, o sea, Shane, pegue ese cambiazo tan bestial. Álex dice que un apocalipsis zombie te marca, y eso queda obviamente explícito, más después de la primera temporada pero... no me lo creo.

Todavía, todavíiiiia... si la decisión la hubiera tomado a sangre fría, se hubiera arrepentido sobre el espejo y se hubiera rapado me lo hubiera creído. Un tío frío con ganas de sobrevivir aun cargándose a un compañero que se arrepiente, pero el muerto al hoyo y el vivo al hoyo. Vale. Todavía me creo que le pegues un tiro a alguien en la pierna para que se lo coman los zombies porque si le das en la cabeza y se muere no les atrae. Bueno.

¿Pero la mueca de malo del final? ¿De qué va? Una cosa es ser el hijoputa que te tiras a la mujer de tu compañero y la otra irte cargando gente en un mundo donde todos nos necesitamos a todos más que nunca. Ahora resulta que el colegio le ha vuelto oligofrénico.

Sí, recuerdo que dejé de ver esa serie porque los zombies molaban, pero a nivel literario parecía que la había escrito gente en descomposición también.

Luego antes de cenar nos tragamos un episodio de Bones en el que había una granja de cadáveres en descomposición. Fantástica. Y ya por último un capítulo de una serie que se llama El cuerpo del delito. 


Suena bien, ¿eh?

El capítulo era de la segunda temporada, pero comeros los spoilers. Así tendréis tiempo de haber algo más interesante con vuestra vida (como las relaciones pancreático-duodenales)

Una forense que aparece en la escena del crimen con su mejor gabardina *sic* y con tacones de unos 8 centímetros. Un zapato muy realista si tu trabajo consiste en estar de pie constantemente. Yo cuando tengo prácticas de anatomía ya salgo destrozada, supongo que ella se habrá seccionado los nervios plantares.

La trama, una basura que ni siquiera llega a enganchar. Esta serie es superada de lejos por Caso Lacrimógeno, digo, Abierto.

Lo mejor de todo: la causa de la muerte es que se le reventó... ¡una arteria del bazo! Vamos a ver, guionistas, ¿dónde ponemos la arteria esplénica, la arteria polar y las ramitas? Me acuerdo de las clases en las que repetimos que la carótida no es la carótida, sino que es la carótida primitiva y quien no lo sepa es un ignorante. A esta mujer, creo que la corrían a bazazos.

Entiendo por qué no suelo ver la tele.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Para los que hace tiempo que no me veis

Quería subir una entrada hablando del encanto místico y bohemio de Praga, pero al ir a subir las fotos (no voy a cogerlas de Internet, que se note que yo tengo una réflex y Álex se dejó el trapecio cargando con su medio kilo por toda Praga) me quedé en la mano con el puerto USB donde tengo conectado el cable del Internet.

"Ah, eso es arreglable, te compras un cable nuevo y se acabó."

No, no. El cable del internet está perfecto (creo). Lo que partí se partió fue el puerto USB del ordenador. Y como además, de los 7 que tengo uno ya estaba jodido y este está conectado a otro, en cuanto se le acerca algo con intención de penetrarlo salta que le duele la cabeza y el PC se blinda rechazando hasta al ratón (el pobre no le ha hecho nada).

Álex me echó la bronca, porque dice que trato el ordenador fatal. Vale, sí, reconozco que no lo limpio desde hace unos 4 años y que puedo tener un nido de iguanas en los cables, pero creo que ha quedado claro que mejor que yo no toque nada.

El caso es que aprovechando esto, voy a poner cosas de mi vida:

- Este año no he celebrado Halloween porque estábamos dando vueltas por Praga.
- Tengo un examen en menos de 15 días que llevo a menos de la mitad. Challenge Accepted
- No fui capaz de ver al Golem.
- El curso de la ECH va a ser un experimento genial. Aunque eso suponga tener aún más cosas que hacer (digo experimento porque ni ellos mismos saben muy bien dónde vamos a llegar. Dios, en una carrera como la mía cómo mola lo no-establecido).
- También me mola neuropsicología, aunque probablemente no consiga matrícula
- Hablando de neuropsicología, el otro día hablando sobre la memoria y la identidad conté lo que nos dijeron en los seminarios de Biblia: recordar nos da una identidad y nos hace conscientes. Totalmente verdad.
- Me apetecería ir un día al Retiro a hacer fotos de otoño antes de que los árboles se deshojen

Tampoco tengo mucho más que contar. Estos son mis cotilleos jugosos jugosos. En una hora tengo seminario de bioquímica. Seminario. Esa palabra más horrible que Auschwitz y la Inquisición. Además, por el bien de mis notas, no voy a coger los apuntes con el ordenador porque sé que acabaría en Pandemium II 


A ver si esta noche soy capaz de subir las dichosas fotos.

PD: estoy escuchando Wagner. En Praga son muy musicales y estaban todo el día dando conciertos. Además, mi madre que se leyó la guía nos contó que cuando Hitler tomó la ciudad quiso que de la Ópera se cargaran la estatua de un músico judío. Los obreros, que debió de parecerles que todos los tíos con barba son iguales y que nadie se iba a dar cuenta, se cargaron a Wagner.

Sí, creo que Hitler fundó Terezin por eso.

También puede ser porque vaya a hacer como el Capitán Charlie y rociar de NAPALM toda la facultad.

Dios, Wagner es un músico de locos megalómanos.

viernes, 14 de octubre de 2011

Sentido

Bajamos las escaleras. La sala de suelo de conglomerado años 60 brilla en un tono gélido azulado que lanza una máquina expendedora. El pasillo siguiente es totalmente negro. Los quicios dorados desteñidos que dejamos atrás refulgen. Tanteamos el gotelé buscando un interruptor. Sólo algunas taquillas brillan, las del medio del pasillo.

- Es el escenario de una película de terror -sé que hay un interruptor en alguna parte, hoy lo han encendido. Tres arcos nos separan -, ¿sabes? Creo que podríamos follar aquí sin que nos oyeran. Y sin que prácticamente nos vieran, - ¿cuándo alcanzamos esta familiaridad como para tocarnos en la oscuridad? - aunque creo que entonces seríamos las víctimas perfectas para ser los primeros asesinados - hace frío, más frío que arriba. Cuando las prácticas de anatomía se vuelven tan macabras como torsos cortados, como en aquella pesadilla que tuve en 1º, a veces me planteo si esos espíritus no se quedaran por aquí -. Siempre mueren los que follan y los que se separan.

El fluorescente parpadeó un pasillo grisáceo.

- Coge el cuaderno, los dos libros, la bata y los condones.
- No me has dicho que ya habíais hecho el pulmón.
- No, no lo hemos hecho al final. Ya lo haremos.
- Pues aquí falta un condón. ¿Alguien tiene acceso a la taquilla?
- No, no le he dado las llaves a nadie, bueno, la he abierto al mediodía y se me han caído... te juro que no he hecho nada.
- ¿Por qué crees que dudo de ti?

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El metro en mi estación tiene las paredes blancas y mucha gente a todas horas. Una niña con una pañoleta azul y un chándal rosa desteñido le da a un botón de llamar al ascensor.
- Siento haberle dado.
- Ah, no pasa nada. Es todavía pequeña como para enterarse.

En la entrada al metro, una pareja de chicos jóvenes mira cómo la niña se pone de puntillas y vuelve a darle al botón. Ella tiene los ojos rojos y el pelo sucio. Él aparta una mochila llena y le da besos por unas correderas pálidas en su cara. La única que no mira cómo la niña presiona el botón con insistencia, les mira a ellos.

Todos tantean qué hay debajo de la pañoleta.

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En el fondo, no ha sido así. En el fondo no hemos discutido por el tema de los condones, porque él sabe que sólo los utilizaría para engañarle en una situación de riesgo, y que soy demasiado miedosa para todo el tema de las enfermedades. En el fondo ha sido un día cansado, como todos, y a lo mejor estoy susceptible porque el formol me ha hecho llorar esta mañana, como mi madre algunas noches cuando picaba cebolla. Pero no todas. Pero no he llorado esta tarde.

En el fondo la niña no apretaba con insistencia el botón. La niña tenía ojos de latina. En el fondo, ha agarrado la mano de su madre y le ha dicho "mamá, quiero ir contigo. Vámonos". Su manita desaparecía frente a las paredes blancas del metro, siendo arrastrada por las manos oscuras de su madre.

En el fondo no creo en los espíritus. Pero esa pesadilla sí que existe. En esa pesadilla soñaba con un torso putrefacto sobre una mesa de operaciones. Todos tenían partes purulentas del cuerpo humano, la mía era un torso informe y verdoso, como una masa podrida que una vez tuvo forma humana. Cuando me acercaba con el bisturí semiescondido y pinchaba en una de sus escaras, se abría. El contenido de la caja torácica se vertía de golpe, salpicándome de una pasta verdosa. Supongo que tenía miedo a los cadáveres. No entiendo por qué hoy al ver un cuerpo cortado a la altura de las cejas y a la altura del pecho no he llorado. Sólo cuando me ha dado el formol.

En el fondo tenía una entrada mejor que esta. Sobre el sistema respiratorio y las muertes silenciosas.

En el fondo tengo mucho que contar, pero soy incapaz de ponerle sentido a nada.

El condón que faltaba estaba en mi mesilla.

Algo cutre que suena a Amy Hempel, The Harvest. 

martes, 4 de octubre de 2011

Howl

En estos días de pasar apuntes y echarle codos sin cafeína a la mesa, días lentos y homogéneos que pasan frenéticos como un time-lapse de Gran Vía me entretengo memorizando algo tan absurdo como un poema beat de los años 50. Si es que eso es absurdo.

Así que según como me pongo a pasar apuntes de organografía resuena en el fondo de mi encéfalo con un tono nasal y profético... I've seen the best of my generation, destroyed by madness, starving, hysterical, naked...

No estoy como para hacer análisis literario, ni para sacar tiempo para pensar (al menos, hasta hoy). Pero creo que metáforas como la dinamo estrellada, who were burned in their innocent flannel suits, alucinando Kansas, Moloch, great suicidal dramas, nytroglicerine shrieks of the fairies of advertisment, alcohol, cock and endless balls. 

Cuando dice que este poema fue arrancado de las almas para alimentarlas 100 años, creo que al menos 50 ha conseguido. La verdad es que a mí también  me hubiera gustado vivir en una época de alcohol, pollas y bailes eternos; pero creo que cada uno estamos donde debemos estar. No como un orden superior, sino simplemente una consecuencia de nuestras acciones... de mentir para no recibir un electroshock por ser homosexual y conservar tus conexiones mentales intactas para escribir Howl.

Esas conexiones que yo me he pasado toda la tarde estudiando.

Yo también tengo formaldehyde, rotten cocks, endless white balls...

A lo mejor algún día puedo escribir algo que suene como...

I've seen the best of my generation
destroyed by pressure,
dehydrogenated, anemic, taken...



jueves, 29 de septiembre de 2011

El valor del esfuerzo

Todo esto viene a raíz de una conversación de descanso mientras comíamos ranas de chocolate (no, mentira, KitKat es lo más parecido que hay en la complu, pero después de algunas clases el chocolate es necesario contra los dementores...) en el que nos enteramos de que una persona a la que queremos mucho ha conseguido después de muchísimo esfuerzo encaminarse en dirección a su sueño.

Y de aquí surgió una conversación, en la que mis amigas afirmaban que todo es posible. Pero yo creo que no. Bueno, no hace falta decir que suelo ser la nota pesimista-realista, pero tengo mis motivos para pensar que no todo es posible.

Primero, a mí me parece que uno tiene que asumir sus limitaciones. No entiendo por qué esto le parece a tanta gente muy negativo. Supongo porque en el fondo se confunde asumir las limitaciones con autoponérselas. Y no tiene nada que ver. Cuando empezamos anatomía y estábamos viendo la inervación del brazo, el profesor nos dijo que con práctica todo se consigue, sólo que algunos necesitamos más y otros menos. A lo mejor yo podría llegar a ser muy buena jugadora de baloncesto, pero tendría que echarle muchas más horas que un tío de 2,10 que lleva jugando desde los 7 años.

Mucha gente decide no medirse, tanto por un lado como por otro. Yo sé que ahora mismo ando totalmente descompensada, pero es lo que hay. Es lo que hay si quieres que tus clases consistan en ver una reconstrucción mamaria, como me han contado por ahí...

Y paso con esto al siguiente punto, ¿merece la pena esforzarse? Para mis amigas es un valor seguro. Para mí depende totalmente de la persona. Es difícil saber hasta dónde puedes llegar, pero saber hasta dónde quieres esforzarte para llegar no lo es tanto. Cuando esta amiga nos contaba los comentarios bien intencionados que minaban su autoestima, yo contesté que algunos irían a malas, pero otros serían simplemente consejos. Con el tema Selectividad me planteé muchas veces como segunda opción Biología. Soy de ese porcentaje que estudia medicina porque le interesa el cuerpo humano, y el tiempo me demuestra que no me he equivocado. Por eso pensé que estudiar seres vivos en general me sería más satisfactorio que aprender a tratar enfermos como pueda ser Enfermería. Y siempre tuve claro que uno puede tener mala suerte y que la primera opción no tiene por qué tocarte.

No me parecía que Medicina mereciera un viacrucis universitario.

Un año después, tuve un calvario en el Gólgota y todavía no he resucitado.

Así que realmente, uno y solamente uno valora lo que es necesario. Este chico, conociendo de cerca su sueño, creo que ha medido muy bien sus posibilidades y cuánto quería dar - que ha sido mucho, por cierto -. Y aún le queda, le queda mucho, pero se ha demostrado a sí mismo que puede con todo.

No me gustan los optimismos ciegos y descarriados, porque al final se acaban quedando en una vana sensación de poder que nunca conduce a nada. Pero tampoco el pesimismo pragmático del que hago gala en muchas ocasiones.

Tienen razón mis amigas, ya va siendo hora de que esto aparezca en mi vida:








 
PD: nuevo album de Kasabian. Ya tengo un concierto de The Horrors pendiente, pero si Kasabian no cae en exámenes no me lo quita nadie
 


viernes, 23 de septiembre de 2011

Cómo sobrevivir a 1º de medicina

Hoy es uno de esos días desmoralizantes en la carrera de Medicina. Cuando salen los nenes de primero (la verdad es que me sacan una cabeza todos, pero ya se sabe), con su carita de ilusión galénica y su expresión de herederos de la tradición médica que te venden en el discurso del primer día y nos ven a nosotros, con nuestra cara de asco y de cansancio, arrastrando las batas y escaqueándonos de prácticas y de teoría y nos miran como si no entendiéramos la suerte que tenemos.



En fin, cómo se nota que de momento ellos han visto lo que es un decúbito supino y a los prearistotélicos. De momento, nadie les ha aprobado de aprobar por parciales por 9...

Así que, para aquellos cuyos sueños sigan impecables (aunque un poco tarde, porque creo que yo tuve el primer parcial a finales de septiembre), un manual de Cómo sobrevivir a 1º de medicina.

  • En tu colegio tú eras un pequeño copo de nieve, grande, enorme y precioso. Olvídate de aquellos tiempos. Olvídate YA. Tú clase va a estar llena de los copos de nieve preciosos de cada colegio. De los peces grandes. ¿Sabes cuando en los documentales salen los tiburones de Malasia y alguien pierde un brazo? Tú eres el tiburón feo. Olvídate ya del protagonismo. 
  • Antes hemos dicho que todos ibais a ser peces grandes en estanque pequeño. Bien, mentalízate desde ya que hay peces más grandes que tú, que estudian más que tú y que sí van a aprobar. No dramatices con lo difícil que es la carrera entre compañeros; la mayoría de ellos aprobarán echándole más codos que tú u organizándose mejor.
  •  Como has podido leer antes, ESTUDIA. Esto no es el instituto, aquí el profesor de física y química no va a ser tu colega. Tienen al 90% de la clase dejándose los codos estudiando, ¿crees que les va a importar que a ti no te parecieran interesantes las vesículas de clatrina, el canal del pulso o la glicólisis? Obviamente, van a suspenderte sin que les tiemble la mano. Además de que, aquí no se estudia como en el cole. Aquí no vale que te acerques ligeramente a la respuesta correcta y vean que has estudiado. Aquí o te lo sabes, o a Septiembre. La elección es tuya.
  • Ni los profesores son tus colegas ni te van a facilitar las cosas. Desde apuntes imposibles hasta prácticas aburridas; abrir cadáveres, pincharte la mano o dejar que tu grupo de prácticas te vean las tetas. Te toca aguantar. Luego tendrás pesadillas, catarros, acné... eso sí, piensa que estás ganando papeletas para el Nirvana. Y para terminar la carrera.
Pero, también decíroslo... se aprueba. Yo me he limpiado todo 1º, cuando pensaba que no me libraba de repetir dos mínimo en 2º. Y aquí estoy, desesperándome pero con el curso limpio. Es cuestión de estudiar desde el primer día, de organizarse bien, de desesperarse pero seguir levantándote cada mañana...

¿Resignación? Totalmente. Creo que poca gente tiene complejo de zapatilla crock.

¿Merece la pena ser médico? Aaah, eso no lo sabemos. Menos sin haber pisado el hospital, como es mi caso, pero aún así creo que ser médico dista mucho de ser el que coge apuntes en un atmósfera más incómoda que los relatos de Chuck Palahniuk

Una vez me dijeron que las personas sabias son las que distinguen lo que pueden saber de lo que no. Yo no puedo saber si ser médico es lo mío. Pero sí sé que me encanta aprender todos estos temas frikis de neuronas y reacciones (aprender, que no estudiar). Así que, aunque con el primer trancazo estudiantil del año, me quedo.

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Alguien comentó a mi petición de dejar un comentario sobre el consejo que le daría a alguien que acaba de entrar en medicina.

"HUID" L. Monkey





lunes, 19 de septiembre de 2011

Agradecimientos

Pues sí, hoy tengo que hacer una ronda de aplausos. Porque hoy me siento en clase tan limpia y pura como la chica que se va a Hollywood y su conocimiento de la maldad se limita al niño que le tiraba de las trenzas en su pueblucho de Texas.

- A L. Acuarelas y R. por sus apuntes de fisiología. Sin ellos aún pensaría que el corazón lleva pilas.

- A R. por sus magnifícios apuntes de bioQ caligrafiados. El metabolismo tuvo un sentido nuevo gracias a ellos.

- A L. Monkey por venirse algunos días a la biblio conmigo. Creo que a ambas nos vino muy bien, ¿no?

Una mención honorífica especial a Álex. Porque soportarme en exámenes tiene mucho mérito. Soy como una masa enfermiza blanquecina de pupilas dilatadas que pierde agua por todos sus poros. Vamos, como si un Cullen se tira a Bob Esponja. El caso es que él siempre arrastra de Ecullen Esponja y parece no importarle. O guardárselo para cuando pueda gritar sin estar bajo los efectos de la esquizofrenia.

Y otra para mí. ¿Por qué no? Porque estas calificaciones me han sabido casi tan bien como la matrícula de bachillerato. Con la diferencia de que en estas he dejado sudor, lágrimas y sangre. La sangre es literal; todos sabeis que estoy a base de carne roja... (es lo que tiene que ser una violación de un Cullen). Pero aún así yo me lo he currado.

Quién me lo iba a decir en Enero.

Quién me lo iba a decir en Septiembre.

 

Todos sabeis que en Septiembre suelo encapricharme oportunidades que no son mías. Pero igual que por casualidad encontré una carpa en mi regazo cinco meses después, esta vez me he tenido que meter en el fango para encontrar el koinobori que colgaré en mi ventana.



martes, 13 de septiembre de 2011

Me siento parasimpática

Hoy me siento parasimpática.

Me ha vuelto el color a la cara, lo que significa que se acabaron los días de vasoconstricción facial y aspecto de novia cadáver con costras. Las contracturas del trapecio y esternocleidomastoideo han desaparecido por arte de magia. Incluso fistu me ha dejado hasta los próximos exámenes. El sistema inmune sigue bajo mínimos, he decidido autosuplementarme con probióticos y vitaminas. Si no funciona, mearé prácticamente Channel, ya que el cuerpo toma las vitaminas que necesita y el resto las orina, pero seguro que los de la Cruz Roja me lo agradecen.

Esta tarde toca una sesión de cambio radical y redescubrimiento del final del verano. Me llevaré a Echo y a Diana que han estado cogiendo mierda en las estanterías desde LDN. Para mí el fin del verano va a durar hasta que los estudios vuelvan a convertirse en las SS y me lleven a Bibliowitz.

El otro día estábamos comentando las sufridas de Medicina y yo que las asignaturas de este año no nos llaman nada. O sea, que aparte de matarte estudiando, nos va a tocar matarnos a estudiar por algo que no nos gusta ni va a tener utilidad práctica ni nada... aún así, yo me he hecho mis promesas este año:

- Sacármelas todas. Tirando a lo realista, no dejarme ninguna sin estudiar. Estudiar en verano es 10 veces más fáciles si te las preparaste cutremente antes y al menos conoces el temario e hiciste algo por entenderlas.

- Dejarme los viernes para mí y currar más los domingos.

- Sacar más la cámara.

- Dejar el look "presa de Bibliowitz" salvo para el día antes de los exámenes, o en su defecto, los meses de exámenes. Esto está prácticamente conseguido, pero por si acaso, lo pongo por aquí.

- Comprarme ropa nueva. Acostumbrarme a llevar tacones... (¡JA!)...

- Buscar acompañada de E. y D. sitios nuevos por Madrid

- Achuchar un poco más a Álex

No quiero ponerme de objetivos muchas más cosas, porque se me van a olvidar. Estoy pendiente de ver si puedo hacer un apaño para desarrollar mi vena creativa y pensativa, ya que mi vena zombie está vasodilatada a tope.

 

Edito: los estudiantes de medicina estáis cordialmente invitados a contarme qué efectos os ha producido medicina y qué consejos daríais a los que van a empezarla. 


sábado, 10 de septiembre de 2011

Superación y el chico al que sus padres deberían de haber llamado Laika

En un prinipio tenía pensado titular esta entrada como Éxito vs. Superación; luego me he dado cuenta de que el éxito está implícito en la superación. La superación en el éxito no; a Belén Esteban me remito.

Todo esto viene de dos motivos; uno, que el chico al que sus padres deberían de haber llamado Laika ha vuelto a superarse a pesar de tener una nueva dificultad en su vida (parece un culebrón barato con un chico buenorro de protagonista, yo estoy enganchada). El otro, una conversación en el VIPS en la que tuve que pedir a mi interlocutor que me recordara lo que había pedido. Sí, en ese estado se encuentran mis neuronas. Pero ese es un tema aparte.

El caso es que yo le decía que la base para superar medicina está en la superación; él decía que está en aprobar y yo en superarte a ti mismo estudiando. Creo que la verdad - MI verdad - está en un término medio.

Cuando me di cuenta de que los exámenes de medicina no se aprueban estudiando el día de antes e yendo con una gran, graaan sonrisa, me planteé estudiar para aprobar, labrarme un porvenir, etc... y como dos semanas más tarde la preocupación fue en aprender a hacer el pino para vivir de perroflauta en Amsterdam. Juiciosamente, me dijeron que con mi estilo de vida, el perroflauta no me va nada. Y es verdad, teniendo en cuenta mis defensas, a mí la mierda me come, pero me come de verdad.

Con todo esto, quiero decir que a mí no me funciona poner las recompensas en algo extrínseco. No soy ambiciosa. Si yo este verano me he apuntado a inglés no es para sacarme el Proficiency; es porque notaba que estaba perdiendo fluidez y me gusta entender el inglés. Punto. Si voy a clases de literatura y pensamiento no es porque quiera suplantar a Palahniuk; (ni como Stephenie Meyer pero con más tabaco), es porque soy feliz haciéndolo; si es que se puede llamar feliz a una actividad. 

No es que sea feliz estudiando, pero pensando en un duplex y en unos pasillos a lo Anatomía de Grey no me merecía la pena echarle horas y horas hasta que mi culo pareciera tan plano como un taco de apuntes. Que además, si la universidad pasó de ser una mezcla entre American Pie y La Sonrisa de la Mona Lisa (sí, con 10 años me gustó esa película) a Ranciocina, no creo que en el hospital tengamos embarazos ectópicos ni gente empalada por las vías de un tren ni esas cosas. 

Ni gente guapa, empezando por mi moño-peineta-bic en exámenes. 

Así que, me propuse estudiar para superarme a mí misma. Y fue lo único que me hizo reaccionar. Superarme a mí misma y no ser un deshecho social en una carrerita fingiendo que tengo 17 años aún. No por medicina. Medicina se puede dejar; de una forma más fácil de lo que se deja la cocaína. Pero un trabajo tras otro no. Ni un hijo. Llegado a un determinado momento, te planteas si quieres dejar algo porque no es lo que te gusta o porque no puedes afrontarlo. Está claro por qué me lo planteé. Y está claro la decisión que tomé. Y qué ocurrió al final.

Lo que pasa es que para tomar esa decisión, yo llevo un bagaje emocional muy sano, de un entorno que me quería y me aportó la suficiente autoestima como para demostrarme que yo no estoy por encima de cualquier obstáculo sino que tengo la fuerza suficiente como para sobrepasarlos. 

Pero alguien que ha conseguido un logro mucho más importante que yo, no ha tenido ese entorno. Si algo han hecho por él, es hacerle de menos; constantemente, desde el mismo instante en el que apareció su amasijo de células moviéndose. Y ahora, con su esfuerzo, él ha conseguido llegar mucho más lejos de lo que quisieron hundirle. Ayudado sí, pero con toda su voluntad. Y esta voluntad ha significado el descubrimiento de una dificultad latente. 

Sé por qué ha tomado esta decisión; pero creo que ni él mismo se da cuenta que la cosa va más allá de dónde viviremos. Por lo pronto, a mí me ha demostrado que se puede todo:


C'mon Alex, you can do it 

PD: Conversación de besugos con Swanney sobre nombres. Por cierto, se dice así; Wie heisst du? (no me voy a poner a buscar la "es set" o  cómo se escribiera por un quítame unas pajas). Parece ser que después de tres años sin tocar alemán me acuerdo de más cosas de las que debería.

PD2: ayer abrí mi libro de die Österreich sobre Klimt y encontré esto:





Klimt, tan sublime como siempre. Algún día haré un post de la Medicina de mi vida, con todas las imágenes que me gustan y recogen mi sentir por ella.

Estoy obsesionada.

Se lo decís a mis GABA.


Soy algo más visual...

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