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lunes, 9 de julio de 2012

Segundo de Mierdicina

Dedicado al Huracán Clatrina que llevaba mucho tiempo esperando esta entrada

He necesitado fuerzas para empezar esta entrada. Fuerzas y tres semanas off para no ponerme a despotricar y que la entrada pareciera el resultado de una infección de Shigellas. Así que ahora que estoy más tranquila y que tengo las notas en la mano, voy a dedicarme a contar la aterradora verdad de segundo de Mierdicina. Eso sí, con cierto decoro ya que en Septiembre muchos tenemos que vernos las caras.

Toda esta historia comienza cuando tú, que has triunfado frente a las fuerzas malignas de primero, piensas que segundo va a ser chungo, pero que ya estás experimentado. Después de comprobar que biología celular y bioquímica no son el desglose de la biología de plastibachillerato, después de conseguir estudiar con apuntes, dibujos, atlas y libro de expliaciones de la mesa, después de dominar el test tan bien que eres capaz de sacar la máxima puntuación en todos los test de la Cosmo juntos y después de asumir que hay que llevarlo todo al día para sacarte dos en tres días... piensas... soy más inteligente que House y más fucker que los de Anatomía de Gray.

Es Medullaman. Y ha venido para salvarnos a todos....
Y no llegas a una fantasía de Scrubs.

El primer cuatrimestre comienza con exámenes en Septiembre. Si fuiste un netter (en vez de un fucker) y te las sacaste todas en junio, lo mismo tienes ese puntillo sádico que hace que te apetezca encerrarte y ponerte a estudiar. Si terminaste en Septiembre, no. Sin embargo, este es sólo el comienzo de un Via Crucis que te va a hacer besar muchas veces el suelo.

Exámenes cada 20 días. Exámenes cada 20 días de varias asignaturas. Es decir, no tienes tres semanas de clase, en el fondo tienes nueve. Nueve semanas de clases que tienes que manejar al menos al 70-80% para aprobar. Cada materia es más chunga y cada examen más difícil. Encima los profesores se permiten el lujo de criticar lo poco en serio que os tomais las asignaturas. A lo mejor a la promoción anterior les pusieron baterías tipo Iron-Man, pero yo de momento necesito dormir más de 5 horas. Estos profesores suelen además ser de los que te añaden trabajo extra; es decir, consultar libros y pasar apuntes a limpios porque no tienen muy claro aquello que se llama "la docencia". Tampoco suelen tener claro que aprobar por parciales no es un privilegio, es un derecho, y que subir la nota del aprobado poniendo las preguntas más difíciles es, llanamente, putear. Los exámenes se convierten en una especie de GH, gente llorando por los pasillos, histérica en los 30 minutos que te dan para ir al baño y superar la decepción del examen anterior... de hecho, viendo ciertas preguntas, te planteas si tu futuro no pasa por ser la Lokah de la nueva edición de Mujeres, Hombres y Viceversa. No esperes descansar en Navidades, ¿para qué?

Esto además se suma a la planificación de las asignaturas, que hace que en periodos especialmente chungos se acumulen las clases. Y entender y limpiar una semana de clases de ciertas asignaturas, puede ser mortal. Además, vamos a cuadrarlo de forma que haya febrero para terminar en marzo. Yo me pregunto, ¿para qué? Total, si el número de créditos es orientativo, ¿no podríamos retrasar el examen?

Pues no. Terminas un martes, por ejemplo, y empiezas el cuatrimestre el miércoles. Con energía, paz y amor.

El segundo cuatrimestre empieza como la segunda temporada de Pokémon, con gimnasios nuevos de principiante a los que el dichoso Pikachu que ya debía de tener un nivel 100 no podía vencer. Es decir, todavía más jodidas que las anteriores. Dices: "al menos, si empezamos en marzo y terminamos en mayo, con Semana Santa de por medio, no podrán meter mucha materia". Jajajajaja. Iluso. Y encima probablemente tendrás algún parcial o alguna entera del primer cuatrimestre...

Las nuevas asignaturas son más densas, más chungas y encima muchas de ellas no pertenecían a segundo. Además, como buen must have en Mierdicina, ninguna de ellas ha asumido que los créditos son igual a la carga de trabajo. Conclusión: la materia te sale por las orejas, y si pueden dedicarle menos tiempo a la lección más difícil, mejor que mejor.

Los parciales, se ponen a finales de abril. No  llega a dos meses después de los finales. Son los famosos streptoparciales, que terminan a mediados de mayo. A 20 días escasos de los finales. Con dos cojones. Intenta descansar un poco. O mejor, intenta prepararte algo que te haya quedado por intentar llevar varios exámenes al día. E intenta hacer esto sin pincharte aminoácidos en vena, como se preparan la Selectividad en Corea. O sin estudiar 13 horas al día como en los campamentos de secundaria de los japoneses. Cuando me enteré, pensé que ellos disfrutarían con esta carrera muchísimo...

Ahora viene la mejor parte, cuando te das cuenta de que en esta carrera aprobar por parciales es como una bula papal o la iniciación en un templo budista que tienes que ganarte tras horas de estudio y meditación zen que te permita afrontar una pregunta test por menos de minuto. Llega un momento en el que te planteas que sí, que vale, que te resta materia, pero que casi te parece más fácil hacer otro tipo de examen en una silla de clavos. 

Aparte de que aunque consigas aprobar todos los parciales y no tengas nada pendiente de las anuales, tienes 15 días para estudiarte el temario de un mes. 

 Y tres días de espacio para repasar anuales.




Sí, ya sabemos que esto no es primero, ¿pero es necesario hacernos pasar cada cuatrimestre por un aro de fuego? Este año es más chungo, más feo y más odioso. Es un año en el que rellenar la solicitud al hospital es un rallo de esperanza, y es poner tres números en un impreso. También es mucho más aleatorio, si estudias poco malo porque es altamente probable que suspendas, si estudias mucho, puedes encontrarte con un 4,5 que se queda en 4,5

¿Podría mejorar esto? , claro. Empezando porque los profesores supieran adaptar su carga de créditos a la carga docente. Señores, HEMOS DADO COSAS QUE NO HAN SALIDO EN HOUSE. Y si no han salido en House, dudo mucho que vayan a salir en un mundo en el cual la mayoría de nosotros aterricemos como médicos de atención primaria. Así que, probablemente, no será importante. Y si lo es, somos la generación nativa en los medios digitales. De hecho, creo que de muchas asignaturas dentro de 20 años los apuntes estarán más obsoletos que el proyecto MKUltra. Así que, de verdad, si se quedan cosas sin dar no pasa nada. 

Y volvemos a lo mismo, ¿podríamos espaciar un poco más el curso? ¿Los exámenes? Porque somos humanos, y queremos descansar, y emborracharnos, irnos de vacaciones un puente, vaguear las mañanas de los domingos...Y no hacer esto por una proteína descrita en seis individuos, como que jode. 


Cierro esto con una mezcla entre deseos, esperanza y desesperación porque los cursos en el hospital no consistan en decirlos que somos una élite mientras nos patean el culo. Porque se hayan dado cuenta de que nos espera un futuro laboral negro, que las matrículas cada vez son más caras y que nos dejamos los leucocitos en los apuntes, en el metro y en general en esperar que el año siguiente sea mejor.


 

jueves, 29 de septiembre de 2011

El valor del esfuerzo

Todo esto viene a raíz de una conversación de descanso mientras comíamos ranas de chocolate (no, mentira, KitKat es lo más parecido que hay en la complu, pero después de algunas clases el chocolate es necesario contra los dementores...) en el que nos enteramos de que una persona a la que queremos mucho ha conseguido después de muchísimo esfuerzo encaminarse en dirección a su sueño.

Y de aquí surgió una conversación, en la que mis amigas afirmaban que todo es posible. Pero yo creo que no. Bueno, no hace falta decir que suelo ser la nota pesimista-realista, pero tengo mis motivos para pensar que no todo es posible.

Primero, a mí me parece que uno tiene que asumir sus limitaciones. No entiendo por qué esto le parece a tanta gente muy negativo. Supongo porque en el fondo se confunde asumir las limitaciones con autoponérselas. Y no tiene nada que ver. Cuando empezamos anatomía y estábamos viendo la inervación del brazo, el profesor nos dijo que con práctica todo se consigue, sólo que algunos necesitamos más y otros menos. A lo mejor yo podría llegar a ser muy buena jugadora de baloncesto, pero tendría que echarle muchas más horas que un tío de 2,10 que lleva jugando desde los 7 años.

Mucha gente decide no medirse, tanto por un lado como por otro. Yo sé que ahora mismo ando totalmente descompensada, pero es lo que hay. Es lo que hay si quieres que tus clases consistan en ver una reconstrucción mamaria, como me han contado por ahí...

Y paso con esto al siguiente punto, ¿merece la pena esforzarse? Para mis amigas es un valor seguro. Para mí depende totalmente de la persona. Es difícil saber hasta dónde puedes llegar, pero saber hasta dónde quieres esforzarte para llegar no lo es tanto. Cuando esta amiga nos contaba los comentarios bien intencionados que minaban su autoestima, yo contesté que algunos irían a malas, pero otros serían simplemente consejos. Con el tema Selectividad me planteé muchas veces como segunda opción Biología. Soy de ese porcentaje que estudia medicina porque le interesa el cuerpo humano, y el tiempo me demuestra que no me he equivocado. Por eso pensé que estudiar seres vivos en general me sería más satisfactorio que aprender a tratar enfermos como pueda ser Enfermería. Y siempre tuve claro que uno puede tener mala suerte y que la primera opción no tiene por qué tocarte.

No me parecía que Medicina mereciera un viacrucis universitario.

Un año después, tuve un calvario en el Gólgota y todavía no he resucitado.

Así que realmente, uno y solamente uno valora lo que es necesario. Este chico, conociendo de cerca su sueño, creo que ha medido muy bien sus posibilidades y cuánto quería dar - que ha sido mucho, por cierto -. Y aún le queda, le queda mucho, pero se ha demostrado a sí mismo que puede con todo.

No me gustan los optimismos ciegos y descarriados, porque al final se acaban quedando en una vana sensación de poder que nunca conduce a nada. Pero tampoco el pesimismo pragmático del que hago gala en muchas ocasiones.

Tienen razón mis amigas, ya va siendo hora de que esto aparezca en mi vida:








 
PD: nuevo album de Kasabian. Ya tengo un concierto de The Horrors pendiente, pero si Kasabian no cae en exámenes no me lo quita nadie
 


Soy algo más visual...

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