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viernes, 18 de enero de 2013

Madrid a los 21

Madrid me asfixia. Madrid me agota, me agobia.

Madrid, Madrid por las mañanas, cuando está amaneciendo y la neblina se forma en torno a la parada de bus, Madrid y sube el volumen de los cascos - si los llevas puestos - cuando los coches arrasan el pavimento gris, cuando suenan las ambulancias desde clase. Hay más ambulancias últimamente.

Madrid, y estudias, estudia mucho, estudia hasta salir de noche con las farolas de bola hasta la calle, con las manos metidas en el bolsillo. La sensación de mal estómago. La sensación de cansancio con regustillo a café de máquina.

Este es mi Madrid, estas son mis tardes y mis noches...

Estos son mis 21.










jueves, 6 de diciembre de 2012

Expocómic 2012

El fin de semana pasado tuvo lugar en el Matadero el Expocómic 2012. Ha sido la primera vez que el Expocómic se ha celebrado en este recinto, debido a la tragedia del Madrid Arena. 

Aunque más pequeño que el anterior recinto, yo soy una enamorada del ladrillo visto del Matadero, así que me gustó bastante más de lo que en un principio pensaba. 

Nosotros fuimos el domingo, así que supongo que por eso y por el tema económico actual, el expo estaba bastante vacío. Personalmente, eso para mí es un alivio. Así pudimos dar varias vueltas por todos los stands, rebuscar entre los cómics y elegir qué frikada nos íbamos a llevar a casa. 
La mayor parte de los cosplays estaban curradísimos y muy originales. Nada de Hatsume Miku, ni Nana, ni neko furcia. Además la mayoría trataban sobre el mundo del cómic, lo que es algo que se agradece aunque seamos los mismos los de las expos y las Japan. 

Otra cosa que llamaba la atención era la presencia de niños. Había varios bebés, en carritos o en mochilas o en peleles de Superman. También había niños más mayores que pedían a sus padres hacerse fotos con los Assassin. Mis preferidos fueron una familia fan de Batman: el padre iba del Joker, la madre de Hiedra Venenosa y su hijo de Robin. 

A veces he pensado que con el paso de nuestra generación a la etapa adulta los expos morirían un poquito. Y te cuelas, te cuelas tremendamente, porque aunque a lo mejor tú ahora prefieras el Robbins que a Batman, todavía hay nuevos fans del Assassin's Creed. 


Nota Mental: en 10 años harás cosplay con tus hijos


Otra de las cosas que me gusta de los expos es que las tiendas lleven juegos y te dejen probarlos. Yo no soy muy fan de los juegos de mesa, pero la verdad es que el "Humanos", de zombies, estaba bastante divertido. Otros que conocíamos de antes eran el Bang y el Munchkin. La verdad, echo de menos un Monopoly friki...
También echo de menos bastantes de las tiendas de bisutería artesanal que suele haber en estas exposiciones. Supongo que decidieron no ir por la temática del Expocómic, pero es uno de los motivos por los que sigo yendo a estas expos a pesar de estar tan desconectada. Suelen tener unas cosas chulísimas y bastante bien de precio para estar echas y diseñadas a mano. Un ejemplo es mi pulsera de Kodamas o las copitas de helado de Bunnies in the Sky

Aunque comparativamente había menos stands que otros años, los expos suelen tener una luz especial que hace que todo brille bastante más de lo habitual. No me arrepiento de cargar con la cámara para ir.


También cayeron tres cómics de Antes de Watchmen , de los que lamento no haber sabido la opinión de Alan Moore antes de comprar. Señor Moore, me explayaré en la próxima entrada, pero que sepa que totalmente de acuerdo con usted. 

Así que en resumen, me alegra mucho que vinieran muchos amigos que no conocían el Expocómic de antes, que espero que se llevaran una buena impresión y se lo pasaran bien, porque yo a la mayoría de los que he ido los recuerdo con mucho cariño. 

Aún así, tengo que hacer una especial mención a los dos Assassin que arrasaron (el hidrofóbico más que otro) en el expo.


¡Espero que el siguiente sea al menos tan bueno como este!

lunes, 8 de octubre de 2012

Asimilación

Llevo un mes de clases y todavía no me adapto. Soy de esas personas que en Septiembre sueña que vuelve a ir al colegio (soñar literalmente, me dicen que tengo que volver a ponerme uniforme y a llevar carpetas forradas y les suplico volver a examinarme de organografía), así que necesito mi tiempo para conocer el nuevo sitio donde aprender, atender, admirar... aburrirme vamos. Como los perrillos pero sin mear por las esquinas.



Cosas tipo serie de médicos
  • Estudias enfermedades que suenan de verdad, tipo tuberculosis o infarto de miocardio y no síndrome de TipoDeIncógnito que sufren tres personas en el mundo
  • Atravesar el hospital con ropa de calle y coleta informal mientras andas rápido, porque los médicos realmente glamurosos andan rápido. Realmente, esto lo puedes hacer si una tarde llueve y no te da para un café en el Starbucks. 
  • Tus familiares de 3ª generación pueden presumir con los vecinos. 
Cosas que te hacen olvidarte un poco de 2o

  • La clase es pequeña, y eso da calidez
  • El intercambio de apuntes
  • Estar a menos de 30 minutos de casi cualquier parte
  • No conocer dónde tienes las prácticas
Cosas con mal pronóstico
  • Tomarse P1, P2, P3, P4 como 12, 13, 14 y 15
  • No poder ver la diapositiva powerpoint entera ni con tres pantallas
  • Los exámenes
  • Ponerse malo y faltar a prácticas

domingo, 11 de marzo de 2012

8

Dicen que uno de los síntomas de hacerse mayor es que recuerdas demasiado. Para mí es uno de los síntomas de que estás demasiado introspectivo. 


Supongo que esto es algo que contaré a mis nietos.



Recuerdo en mi calle los coches de policía, y las ambulancias. Recuerdo querer agarrarme al brazo de quien me llevaba al colegio. Decía, "no mireis, no mireis". Me aseguraron que iba a estar mejor allí, más distraída. Me dijeron que la lámpara del salón había temblado, que pensaron en un terremoto. Algún profesor intentó dar clase hasta que I. empezó a llorar. "Mis padres han pasado esta mañana por Atocha. Siempre pasan por Atocha". Cuando I. se calmó empezó C. Faltaba gente. Empecé a llorar. Mis padres también pasaban por Atocha, todas las mañanas. Vinieron a buscarme. Hubo una amenaza de bomba en la 2ª planta, buscando a mi hermana. A los que estábamos saliendo nos obligaron a sentarnos en el pasillo de azulejos verdes con la cabeza bajada. Las cristaleras de las clases como una amenaza.

Volviendo a casa seguían las ambulancias y los coches de policía. "Todo OK" decían todos. Nos pidieron el DNI para ir a casa y comprobar que éramos residentes. Nos prohibieron ver la tele. Antes de hacerlo, informaron de que el polideportivo del barrio se había cerrado para meter cuerpos, que habían ido médicos y que había una pierna colgando de un cable telefónico. Nos asomamos a la ventana, pero sólo veíamos el tejado en pico de metal. Nos bajaron la persiana a la mitad.

Recuerdo también la campaña de donación de sangre masiva después. Cómo decían que la Comunidad de Madrid "se había volcado". Recuerdo enfadarme al día siguiente porque era la delegada de clase, y al hacer el mural me parecía que poner las letras en amarillo, rojo y negro se parecería más a la bandera alemana que a cualquier símbolo de luto. Cabrearme con la democracia. Recuerdo las mesas puestas en el centro, como en un banquete, declararme atea poco después y no rezar esos días. Ese viernes tampoco fue mucha gente. Recuerdo en la tele niños del colegio rival al nuestro declarar que tenían sordera transitoria, pero no recuerdo conocer a ninguno. Recuerdo ir al centro médico y ver coronas de flores a lo lejos, y velas, y mi madre tirándome del brazo. Recuerdo acompañar a mi familia a votar, lo lleno que estaba ese centro. Sólo recuerdo dos votaciones: esa y la primera en la que voté.

Recuerdo crticiar el monumento en Atocha. Oda al papel del wáter. Recuerdo los puestos con víctimas, pidiendo información manipulada y sesgada.

Recuerdo caminar encima de las vías del tren y señalar a lo lejos el punto donde ocurrió. 


jueves, 8 de marzo de 2012

Inseguridad policial

Foto sacada de elmundo.es


Fin de exámenes.

Salimos el viernes. Nada especial, un reencuentro de cotilleos, sitios, cócteles sabor jabón, gente nueva, gente vieja, nadie usado. Como sabeis y repetiré cien veces, esto es un blog de opinión (vamos, de un poco de todo). No es un blog de "me-creo-de-la-nueva-generación-de-skins-y-no-llego-a-foq". Así que no me voy a meter más.

Pasamos varias veces por Sol el viernes. Delante del autobús de donación de sangre, bajo el edificio del Tío Pepe, había una línea de policías y furgones como si un donante tuviera napalm en  las venas. Se alineaban en policía-furgón-policía-furgón desde el Pans&Company hasta la esquina del edificio. Los policías llevaban el equipo de anti-disturbios, casco, chaleco, manos cruzadas, posición de defensa supongo.

Los vimos a las 5y30 y a las 11 seguían allí. Unos amigos se acercaron a preguntar qué pasaba.

Una manifestación.

Un viernes por la tarde Sol está lleno de gente. La manifestación era de gente con bigote. Señoras con abrigo de piel del rastro. Chicas con tacones y medias de lycra. Gente con cejas. En Sol suele haber más de cinco furgones delante de la Puerta del Sol.

¿Qué está pasando? En serio, ¿qué está pasando? Hace 10 años los policías eran "a-los-que-preguntar-si-te-pierdes". Ahora la sensación de que tienes que salir corriendo. La ciudad está seca, abandonada, convirtiéndose en un desierto. Los antidisturbios caminan por la calle con paso espartano. Los escaparates están sucios tras los referéndums populares. Constantemente encerrado, la calle no pertenece a nadie. Apelmázate delante del luminoso de un McDonalds contando monedas.

Tengo una sensación de ahogo constante que no creo que se libere cuando llueve

sábado, 3 de marzo de 2012

Un añito

Este blog, hace poco que ha cumplido un año.

Para mí el blog hace años cuando termino los exámenes. Y como esta vez los he terminado en Marzo, pues en Marzo.

El blog surge de un deseo de contar la vida de un estudiante de medicina sin edulcorantes ni viajes épicos. Es decir, todo lo contrario a los libros sobre médicos que se vuelcan en la medicina y arriesgan sus vidas por un saber. He intentado explotar lo tétrico, tosco y rancio que tiene la medicina, para contraponerlo a las historias de mariposas y bisturí.

Y sí, la medicina (o al menos la faceta que conozco ahora) tiene mucho de tétrica, tosca y rancia. Es absorbente e intrigante, está llena de recodos llenos de información. Es agobiante y asfixiante, se enrosca a tu pecho como tuberculosis, asma. Le gusta verte llorar. Te sigue por los pasillos, pegada a tus pies como un velo de biofilm, huele a compost fundido, a polvo, a químicos. Es de color azul pálido, el reflejo de los fluorescentes.

Ahí estás, todas las mañanas levantándote. Con anemia. Produce lluvia durante tres horas seguidas, llena 1000 palabras en una hora. Sabes el esfuerzo de escribir. Sabes el valor de 1000 palabras. Plantéate una trombosis. Ahí sigues. Intenta entender esas 1000 palabras, grabarlas en tu cerebro con muescas en un chip. La textura blanda, suave y lúbrica de tu cerebro. Los libros con las páginas despuntadas y las tapas ásperas. Las mesas con la superficie irregular, acuchilladas del uso.

El conocimiento. El conocimiento profundo y líquido, en una cueva de calizas. Por eso sigues. Por pasar tu mano sobre ese agua prehistórica y poder entender por fin.

Así que me he dado cuenta de que hay más que las clases con las paredes color blanco incendio.

Pero no voy a explotarlo, porque yo comparto mi privacidad. No mi intimidad.





jueves, 19 de enero de 2012

Cómo fastidiar algo interesante


  1. Señores jefes, cuadruplicad el límite de asistencia que os hayan pedido. 
  2. Cambiad el cuatrimestre de la asignatura y avisadlo discretamente, como se le dice a alguien en una fiesta posh que tiene una hoja de rúcula entre los paletos
  3. A poder ser, no avisad a los responsables de la asignatura hasta el día del comienzo. Que tengan que sentar a 10 alumnos en el suelo. 
  4. Poned todas las trabas posibles para que puedan pasarles información a los alumnos
  5. A dos clases del fin de la asignatura, que aparezcan 20 alumnos exigiendo un aprobado de la nada. Que ni siquiera se hayan pasado en los últimos 6 meses por el departamento
  6. Cambiad las normas de la asignatura
  7. Avisad de que visto lo visto, el examen va a hacerse a pelo. Es decir, sin garantías de nada. 
  8. Hacedlo a poder ser, a una semana del examen
  9. Ponedlo difícil
  10. Cancelad la parte de ver lo aprendido y experimentar por exceso de gente

Estoy bastante cabreada... quizá si no fuera por estos cambios de normativa yo no hubiera entrado, pero de algo que me gustaba, que le puse ilusión he acabado con un 5 raspao sin entender nada y con la sensación de haberme cambiado de clase en algún momento entre Septiembre y ahora. Probablemente coja y cuando me dé la gana me relea el temario y los libros. 

Cuando se está acostumbrado a funcionar sin normas, a cambiar los horarios a 15 días del comienzo de la asignatura y a no exponer unas reglas del juego claras, es normal que ocurran desastres. Lo que es sorprendente, es que a estas alturas no se hayan dado cuenta los moderadores del juego. Porque probablemente, esta no sea la primera vez que pase. Es más, ya he contado varias veces desastres organizativos. Una cosa es cambiar una clase en un grupo de 11 personas, y otra muy distinta en uno de 110. 

Extrapolemos eso un poco y podemos ver dónde está el fin de la crisis en España. 

lunes, 26 de diciembre de 2011

Beafeater London Market 2011

Este es el tercer año consecutivo en el que Beafeater trae su London Market a Madrid. Yo me enteré por casualidad, por un comentario del que hablaré luego. Álex fue escuchar London, Market y leer que traían mercados de Camden y arrastrarme.

Este año, el Beafeater London Market tuvo lugar los días 17 y 18 de diciembre, en el instituto Ramiro de Maeztu. Estaba compuesto de 34 puestos de los mercados de Camden, Portobello y Spitalfields. 


Álex y yo decidimos ir el domingo. Como el aforo era limitado y costaba sólo 3 euros, nos presentamos a las 10:30 allí. Aunque el domingo el market no se llenó, tuvimos la suerte de poder dar vueltas y comparar sin codos en los pómulos ni axilas con jerseys (lo cual, cuando mides metro y medio es una suerte).

Nada más entrar, un photocall, una tienda de military goods y Cyberdog.

Cyberdog ocupaba dos puestos enteros. Estaba cerrada, habían puesto sus luces estroboscópicas, su música rave y a dos bailarines a juego con la estética de la tienda: novedosos, atractivos y asequibles. La ropa de Cyberdog tiene un toque hiperfuturista para fiesta, lo que ellos llaman rave. Aunque su vestuario consista principalmente en licra y colores flúor, no pareces una morcilla marciana con él. De hecho, incluso las modelos de su página no son las estatuas del Moloko Bar.



El siguiente puesto que nos llamó la atención fue Black Rose. De este no conocía el nombre pero sí lo había visto en Camden. Un puesto de estilo pin-up algo caro, pero en comparación con las tiendas Rockabilly españolas un chollo. Rebuscando mucho, me llevé una camiseta que tenían en oferta muy sailor y unas pinzas con forma de manos esqueléticas. Lo de las pinzas fue flipante: yo las había visto ya hasta la saciedad y me parecían muy modernas, pero debe ser que los médicos se mueven por otros ambientes para que llamaran tanto la atención.


Los otros puestos nos llamaron menos la atención. Mucha ropa vintage, un puesto de mangos clásicos ingleses con nuevos objetos con un set de afeitado que le gustó a Álex y tres o cuatro puestos de complementos. Yo destaco un puesto de vestidos lolita y otro de vestidos años 50. Cuando fui al baño me encontré con una de las chicas de la tienda de los vestidos años 50 fumándose un cigarro, y como no tengo tiempo para clases de inglés me puse a hablar con ella.

Conclusión de la conversación: "I've been told so many times that in Spain you can't dress like that. It's sad, isn't it?" Me remito a las pinzas de manos en medicina.

Álex se compró en Cyberdog una camiseta de Ravespotting y una bufanda, yo me compré otra bufanda y los dos compartimos una caja de CDs con las sesiones de Cyberdog. Tuvimos la enorme suerte de que fuera el día "Pounds=Euros" así que lo que nos habría costado 120 euros nos salió por 75. Juraría que Álex lloró por no poder llevarse la tienda entera.



Cuando volvimos acompañados por la tarde (porque los echeros no iban a desaprovechar un mercado inglés) habían puesto animación. Un mimo de Charles Chaplin nos entretenía en una cola inmensa mientras un propio pasaba un cartel en el que decía que no se podía pagar con tarjeta dentro mientras que un Mr Bean fingía colarse.

Pagar tres euros por verlo merecía la pena, aunque ni de lejos tenía la esencia boho y punk que caracteriza a Camden (no sé si a Portobello y a Spitalfields, pero lo dudo profundamente). Lo peor, aunque a nosotros nos viniera bien, es que no dejaran pasar menores.

Así fue como descubrí al Beafeater London Market, por una queja de una madre que no podía ir con su toddler. Incluso a una amiga le pidieron el DNI. Yo le pregunté a uno de los organizadores por qué no podían pasar menores y me dijo que porque estaba patrocinado por Beafeater y se vendía ginebra dentro. ¿Y qué? Me refiero, si dejas pasar a un bebé de dos años no creo que ni le den ginebra, ni decida hacer botellón por estar en el BLM. Y lo mismo, si pasa una chica de 15 años dudo mucho que a) beba y b) vaya a hacer botellón con ginebra, porque todos sabemos que la ginebra no lo peta en ningún botellón.

Otra de las cosas que era bastante clara es que era un outlet. Todo estaba lleno de rebajas, y Cyberdog no había traído ropa tremendamente novedosa (de la que sale en su página web). No me quejo, y me parece bastante razonable que así fuera, pero es un hecho. Además, les salió bien la historia: había abueletes con bolsas de Cyberdog bajando por Serrano.


Si tengo que elegir, me quedo con Mr Bean raving:








martes, 20 de diciembre de 2011

Enfermita

Otra vez mala.

Suelo pillar un catarro por estas fechas. Es mi máxima capacidad de manifestación navideña.

Recuerdo unas Navidades especialmente divertidas cuando yo estaba en un pijama rosa de Snoopy y se presentaron cuatro amigos con dos pelis de American Pie y una bolsa de palomitas en la puerta.

Cuando tú no te paras, el cuerpo te para. Y desde exámenes no he levantado cabeza. Además, hice caso omiso de mis necesidades de dormir yéndome de fiesta o estando todo el día andando con el frío de diciembre. Todo eso sumado al hecho de que sabeis que la semana pasada no fue una buena semana. Y si no lo sabeis tampoco lo voy a contar aquí, que ni soy una seudo-adolescente ni pretendo serlo.

Después de la semana de mierda, el viernes estuvo genial. Estuvimos durante tres cuartos de hora 11 en una mesa de 6 despotricando sobre medicina. Después de cenar fuimos andando a un sitio que estaba bastante bien. Incluso bailamos la Danza Kuduro y todas las canciones por ese estilo. Los médicos de fiesta, una rara avis al menos en los cursos no-clínicos. Aunque luego los que te vienen a vender bolígrafos y entradas de fiesta de 6º parecen n00bs.

El domingo hicimos quedada de recuperación de la ECH.

Fue extraño, porque hacía como 100 años que no nos veíamos. Y la última vez fue un poco tirante. Ahí estábamos un pequeño grupo (un muestreo, como en el examen de epi), año y medio más mayores. La comida y el plan de después tuvo un toque nostálgico y de cabreo general. Si la ECH es nuestra adolescencia, con todos nuestros proyectos y esperanzas, la universidad es el absurdo encuentro con la realidad del futuro cutre y soso.

Por la tarde, nos fuimos al London Market. Álex y yo habíamos ido por la mañana, y lo habíamos flipado. Así que decidimos repetir por la tarde. Entre las tiendas estaba Cyberdog. Cuando el tío que nos cobró me dijo "today euros and pounds are the same" dije "woah, happiness day then" y nos infló a pegatinas. Álex se compró una camiseta y una bufanda, yo otra bufanda y compartimos los discos de las sesiones de Cyberdog. Lo que nos hubiera costado unos 110 euros nos salió a 75 euros (happines day then). Yo también me compré una camiseta a lo sailor pin-up y unas manos con forma de calavera. Pero ya me explayaré más sobre esto.



Luego tocó Starfaps en el que decidimos que íbamos a seguir siendo escritores ante todo y alguien decidió que el iPod de la Sta. Caufield era precioso.

Volvimos a casa desde Nuevos Ministerios andando y fue una vuelta genial. Rajando mucho.

Eso sí, ahora estoy con constipa y muchos proyectos para navidades.   

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un grupo a deshoras

Este finde debería de haber hecho una de auto-ostracismo y haber incado codos como nunca, pero el viernes tenía un concierto de The Horrors y hoy expo, así que he decidido postergar el tema estudios para el domingo.

Qué decir, ha sido un día genial. Pero genial por la compañía. Creo que hasta que Genshi no suba sus fotos no voy a hacer un resumen de lo que me ha parecido el Expo. Por lo pronto me he llevado a Echo y la he sacado contadas veces. Si os digo que he cargado yo con ella la mitad del tiempo, os suponeis que no ha habido nada digno de fotografiar.

Como siempre, he llegado tarde. Al principio me he encontrado con Acuarelas y con el Doctor House, que ha afirmado que "no llegaba tan tarde como le habían dicho". 10 minutillos de nada, vamos. Después, sorprendentemente, el amigo Madre Superiora y la señorita Caufield han estado super puntuales. Me da rabia que haya faltado gente, pero supongo que una de las cosas que ha molado de hoy es que somos un grupo a deshoras.

La cola era pequeña y hemos llegado a las 12 del mediodía. Se nota la crisis, y se nota mucho. Otras veces buscábamos a gente para colarnos, hoy ni nos ha hecho falta. Estaba en uno de los pabellones grandes, pero el problema es que sólo han usado una parte y la calefacción se iba al pabellón de arriba y de abajo, es decir, hacía un frío de c*jones.

Madre Superiora tiene una fama que ni él se la esperaba.

Después hemos empezado a mirar stanes. He de decir que hemos congeniado todos mejor de lo que me esperaba, quiero decir, los médicos y los... no-médicos. Debe ser que estábamos todos de muy buen humor. Mientras dábamos vueltas una y otra vez a los mismos sitios la Madre Superiora ha decidido que iba a empezar su trabajo de tesis, que no sé muy bien de que iba, pero yo diría que lo podría titular: "Las nuevas Lolitas: lo que Nabokov hubiera escrito y lo que Humphrey Humphrey hubiera disfrutado."

El premio al mejor cosplay se lo doy a una chica de 15 años que iba de enfermera en bragas. Lo ha ganado porque en un stan le han dicho "bueno, mira, esta chica tan maja va disfrazada de putón."

Después hemos estado jugando a un juevo que se llamaba Dominion o algo así y el Doctor House me ha defraudado Tantas horas de videojuegos y hemos perdido.

Luego hemos comido con Álex, que venía de la ECH con su regalo por el día de la Novia Orgullosa. Nos hemos sentado en una especie de paraíso tropical a lo cutre, con un trozo de pizza al estilo Facultad de Medicina. Y ahí ha llegado la "mejor parte": la hora de mis oscuros secretos. Al menos ha servido para cohesionar un poco el día, porque creo que nadie me volverá a mirar así igual. Ha sido una época preciosa de esconder el pasado, pero Madre Superiora: te tengo una guardada y esto no es una advertencia, es una amenaza (xD).

Después hemos ido de compris... bueno, yo ya por la mañana he adquirido una camiseta genial a juego con la señorita C. :






Luego ha venido la señorita M. y hemos vuelto a dar vueltas, y vueltas, y vueltas... al final he acabado con una pulsera super chula de kodamas. Dicen que es un robo que me haya costado 12 euros, pero alguien se ha trabajado esas figuras y un diseño. A mí me pagan 12,5 euros por hora, y no creo que a su autor le haya llevado una hora. Además de qué en Tous tienes pulseras por el estilo con un diseño mucho más soso de plástico con baño de plata por 70 euros.

No me voy a poner a regatear con gente que sabe hacer su trabajo.

Luego hemos vuelto a compartir secretos oscuros y a maquinar, aunque nos hemos vuelto todos muy sosetes y hemos acabado echándonos unos vicios a un juego de la X-Box de peleas de Dragon Ball. Hacía tiempo que no me sentía tan friki. La verdad es que queríamos sentarnos. Añadir que Álex ha recibido una soberana paliza por parte de todos.

Después metro y cena con más oscuros secretos.

He flipado un poco yo también porque me creía más... cómo decirlo... "normal". Creo que sería esa la palabra idónea sobre mí. No sabía que hubiera un silencio tan grande entorno a mí. También he visto silencios enormes y visibles hoy.

El caso es que creo que esos silencios son parte de nuestro encanto.

Si es que este grupo a deshoras tiene alguno.




viernes, 14 de octubre de 2011

Sentido

Bajamos las escaleras. La sala de suelo de conglomerado años 60 brilla en un tono gélido azulado que lanza una máquina expendedora. El pasillo siguiente es totalmente negro. Los quicios dorados desteñidos que dejamos atrás refulgen. Tanteamos el gotelé buscando un interruptor. Sólo algunas taquillas brillan, las del medio del pasillo.

- Es el escenario de una película de terror -sé que hay un interruptor en alguna parte, hoy lo han encendido. Tres arcos nos separan -, ¿sabes? Creo que podríamos follar aquí sin que nos oyeran. Y sin que prácticamente nos vieran, - ¿cuándo alcanzamos esta familiaridad como para tocarnos en la oscuridad? - aunque creo que entonces seríamos las víctimas perfectas para ser los primeros asesinados - hace frío, más frío que arriba. Cuando las prácticas de anatomía se vuelven tan macabras como torsos cortados, como en aquella pesadilla que tuve en 1º, a veces me planteo si esos espíritus no se quedaran por aquí -. Siempre mueren los que follan y los que se separan.

El fluorescente parpadeó un pasillo grisáceo.

- Coge el cuaderno, los dos libros, la bata y los condones.
- No me has dicho que ya habíais hecho el pulmón.
- No, no lo hemos hecho al final. Ya lo haremos.
- Pues aquí falta un condón. ¿Alguien tiene acceso a la taquilla?
- No, no le he dado las llaves a nadie, bueno, la he abierto al mediodía y se me han caído... te juro que no he hecho nada.
- ¿Por qué crees que dudo de ti?

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El metro en mi estación tiene las paredes blancas y mucha gente a todas horas. Una niña con una pañoleta azul y un chándal rosa desteñido le da a un botón de llamar al ascensor.
- Siento haberle dado.
- Ah, no pasa nada. Es todavía pequeña como para enterarse.

En la entrada al metro, una pareja de chicos jóvenes mira cómo la niña se pone de puntillas y vuelve a darle al botón. Ella tiene los ojos rojos y el pelo sucio. Él aparta una mochila llena y le da besos por unas correderas pálidas en su cara. La única que no mira cómo la niña presiona el botón con insistencia, les mira a ellos.

Todos tantean qué hay debajo de la pañoleta.

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En el fondo, no ha sido así. En el fondo no hemos discutido por el tema de los condones, porque él sabe que sólo los utilizaría para engañarle en una situación de riesgo, y que soy demasiado miedosa para todo el tema de las enfermedades. En el fondo ha sido un día cansado, como todos, y a lo mejor estoy susceptible porque el formol me ha hecho llorar esta mañana, como mi madre algunas noches cuando picaba cebolla. Pero no todas. Pero no he llorado esta tarde.

En el fondo la niña no apretaba con insistencia el botón. La niña tenía ojos de latina. En el fondo, ha agarrado la mano de su madre y le ha dicho "mamá, quiero ir contigo. Vámonos". Su manita desaparecía frente a las paredes blancas del metro, siendo arrastrada por las manos oscuras de su madre.

En el fondo no creo en los espíritus. Pero esa pesadilla sí que existe. En esa pesadilla soñaba con un torso putrefacto sobre una mesa de operaciones. Todos tenían partes purulentas del cuerpo humano, la mía era un torso informe y verdoso, como una masa podrida que una vez tuvo forma humana. Cuando me acercaba con el bisturí semiescondido y pinchaba en una de sus escaras, se abría. El contenido de la caja torácica se vertía de golpe, salpicándome de una pasta verdosa. Supongo que tenía miedo a los cadáveres. No entiendo por qué hoy al ver un cuerpo cortado a la altura de las cejas y a la altura del pecho no he llorado. Sólo cuando me ha dado el formol.

En el fondo tenía una entrada mejor que esta. Sobre el sistema respiratorio y las muertes silenciosas.

En el fondo tengo mucho que contar, pero soy incapaz de ponerle sentido a nada.

El condón que faltaba estaba en mi mesilla.

Algo cutre que suena a Amy Hempel, The Harvest. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Agradecimientos

Pues sí, hoy tengo que hacer una ronda de aplausos. Porque hoy me siento en clase tan limpia y pura como la chica que se va a Hollywood y su conocimiento de la maldad se limita al niño que le tiraba de las trenzas en su pueblucho de Texas.

- A L. Acuarelas y R. por sus apuntes de fisiología. Sin ellos aún pensaría que el corazón lleva pilas.

- A R. por sus magnifícios apuntes de bioQ caligrafiados. El metabolismo tuvo un sentido nuevo gracias a ellos.

- A L. Monkey por venirse algunos días a la biblio conmigo. Creo que a ambas nos vino muy bien, ¿no?

Una mención honorífica especial a Álex. Porque soportarme en exámenes tiene mucho mérito. Soy como una masa enfermiza blanquecina de pupilas dilatadas que pierde agua por todos sus poros. Vamos, como si un Cullen se tira a Bob Esponja. El caso es que él siempre arrastra de Ecullen Esponja y parece no importarle. O guardárselo para cuando pueda gritar sin estar bajo los efectos de la esquizofrenia.

Y otra para mí. ¿Por qué no? Porque estas calificaciones me han sabido casi tan bien como la matrícula de bachillerato. Con la diferencia de que en estas he dejado sudor, lágrimas y sangre. La sangre es literal; todos sabeis que estoy a base de carne roja... (es lo que tiene que ser una violación de un Cullen). Pero aún así yo me lo he currado.

Quién me lo iba a decir en Enero.

Quién me lo iba a decir en Septiembre.

 

Todos sabeis que en Septiembre suelo encapricharme oportunidades que no son mías. Pero igual que por casualidad encontré una carpa en mi regazo cinco meses después, esta vez me he tenido que meter en el fango para encontrar el koinobori que colgaré en mi ventana.



jueves, 1 de septiembre de 2011

De bibliotecas

Tanto tiempo en las bibliotecas me está llevando a una obsesión malsana por ellas. Cada vez más las analizo con más detalle; distingo las pisadas de unas flip-flop a deportivas a bailarinas; elijo mi spot cuidadosamente seleccionando entre luz, temperatura, vistas y compañía; tengo fichados los baños, las expendedoras, los céspedes y los rincones solitarios... todo eso de 9 a 9. Amortizo bien el día.

La fauna de la biblioteca de medicina es aburrida; ya nos conocemos todos las caras. Modelos de anuncio de Ralph Lauren. Intentos de modelos de anuncio de Ralph Lauren que salen en los panfletos de la pescadería de su padre. Pijales que llevan la raya del pelo combinada con la raya del polo. Tirados. Más tirados. Gente normal de boli en la cabeza o la camiseta un día sí o un día no.

Lo divertido son las bibliotecas "generales".

Después de mi intento fallido de estudiar en la biblioteca de mi barrio, me he ido a "otra" más guay, con más luz y más expendedoras (aunque echo de menos el Carrefour de las coca-colas a 70 céntimos el litro y medio).

Fui por las condiciones de estudio. Me quedo por la gente.


  • Modernas: como se han dado cuenta que el look de polito claro y vaqueros de los 80 no estaba lo suficientemente desfasado, han decidido dar el siguiente paso. Eso significa combinar gafas al estilo Rayban años 50 de las que llevaba su abuelo, con un estupendo estilo capilar de loca despeinada de la época Victoriana (con el mismo rubio desteñido que da el agua oxigenada), camisetas de puntilla recortadas de un camisón y chaquetas al más puro estilo proletario. Normalmente, estudian Derecho, Empresariales y las más modernas publicidad.
  • Modernas religiosas: mismo look que la moderna vintage, pero con crucifijo de las JMJ o en su defecto, cruz fashion. La longitud de sus pantalones cortos es inversamente proporcional a la de su crucifijo. Eso sí, por arriba blusa ancha. 
  • El modelo de colonia: pelo despeinado, camisa a rayas en tonos pálidos o si es muy moderno camisa de cuadros; bermudas, alpargatas esparteñas. Cuatro collares de chiringuito de playa y una pulsera tobillera que te regaló tu novia / tu amiga de la playa; con la que sales en todas las fotos del yate. Son tan auténticos como tu bronceado marítimo, a coste de papá. Y tan feos como sus descendientes.
  •  Los playeros: son la versión cutre de los anteriores. Parece que se habían levantado para bajar a la piscina de la "urba" y al darse cuenta de que estamos en Septiembre hubieran sacado el bronceados y metido a cascoporro unos apuntes. Con esos pantalones de telita y esas camisetas manchadas de césped, casi te esperas que como Aquaman dejen un chorrillo de agua cuando se levantan de la silla. Alternativa a esta versión están los rastas-no-me-preocupa-mi-imagen; que llevan ochenta anillos en el pelo. 
  • Pokeros NO; GRACIAS
Esta entrada es una sosada, pero está en mi lista de pendientes, que de momento incluye:
  • Cómo estudiar en verano
  • Slaughterhouse 5
  • El relato de Swanney in English
  • Cómo afrontar primero de medicina y no morir en el intento
  • El adversario, por qué me gustó más Capturing the Friedmans y por qué entiendo que haya gente que finja matricularse en medicina
Pero como cierro bibliotecas, con calma. Por lo pronto dejo esta foto:

 El martes me enfadé con Álex porque se quedó sopa; así que decidí que mi arroz iba a estar muy aguado también. Cogí uno de los tuppers más grandes que tenía por casa y le eché aquella pasta blanquecina con un pequeño toque de tomate Orlando. Sin sal.

Creo que su intento de no comerse aquella amalgama fue una de las mejores cosas que me ha pasado en mucho tiempo. Casi, casi, un momento no vivido.



domingo, 28 de agosto de 2011

Lo no-vivido

Este Agosto para mí ha sido un no-verano. Tampoco es que yo sea de estas personas que se visten de ibicencos en cuanto abren las piscinas y fingen vivir en una película de Lizzie McGuire, pero ahora mismo hasta lo hecho de menos.

Dentro de ese no-verano de inglés, biblioteca y flexos, una sola experiencia me ha cambiado la vida. Un encuentro con la muerte en una vuelta al pasado. Una experiencia absolutamente cíclica que me ha dejado desarrapada. Quizá por eso estoy en la inopia con bioquímica; porque cuando uno se enfrenta con el dolor, la rabia y el pasado se queda atontado. Y como no sé qué me ha golpeado más fuerte, estoy haciendo un copy-down de todo lo que ocurrió. Desde que me subí en el bus verde de Larrea hasta el olor a esencia de coco de la puerta de mi habitación. Sin un discurso dominante, sin una tesis entre líneas, sin añadir una mentira; pero tampoco como un diario. Una big voice constante planeando desde lo alto de la coleta. Aunque, quienes hayais escrito alguna vivencia personal, sabreis que esto es imposible.

Esos dos días pertenecen a lo no-vivido. Por eso nunca hablo de los viajes en el blog. Para mí algunos momentos, en especial los viajes, pertenecen a lo no-vivido. Quienes me conozcais sabreis que yo no tengo privacidad. Hablo tan tranquilamente de los del 15-M como de mi invasión regular por las cándidas. Pero sí tengo intimidad. Como cualquiera.

Tengo miedos, y expectativas, y problemas y deseos freudianos que arrastro desde antes de nacer. Tengo conflictos heredados de tiempos bíblicos. Y en ese rincón de mi psique están almacenados muchos conflictos. Creo que soy sincera y no escondo ninguna vivencia allí; pero a veces ellas solas se pierden y aparecen un día por sopresa, como el día en el que Swanney, Álex y yo hablamos sobre la humillación fumando en la terraza. Y como ese día surgió, como ese día me apeteció hablar de ello, hablamos.

Quizás de esta copia surja un relato, con una tesis sobre el dolor, el recuerdo, la inocencia o las tres cosas a la vez, quizás saque una idea en limpio y la cuelgue en este blog o muy improbable lo envíe a un concurso, o quizás lo deje a medio escribir.

El caso es que mientras estudio bioquímica, aparecen en mi cabeza una cama amarilla de un hotel en Barcelona, el aire gris de Londres revolviendo unas sábanas empapadas, un cable de alta tensión saltando entre casas arboladas con el barniz de la muerte brillando a media tarde.

lunes, 22 de agosto de 2011

Todo lo que no salió en la 1

"Da gusto ver a esta juventud tan feliz y tan contenta"

"1,5 millones de jóvenes con fe"

"Esta es la juventud del papa"

MENTIRA


  • Gasto económico: aunque el coste de las JMJ parece como cuando le preguntas al primo rico cuánto le ha costado la escultura hortera de la pastorcita y te dice "nada mujer, ¡es un regalo!", parece ser que en sitios con economías europeas sí están preocupados por el gasto que ha tenido. Prueba de ello es que no hay vídeo de la BBC que no hable del "debate raised because of the cost of the Youth World Day" mientras un calvo dice "beatos, beatos, iros a vuestros países a rezar".Y es que aunque peperos, y sociatas con intereses digan que un país de la envergadura de España no necesita cuestionarse los gastos de estas jornadas (palabra moderna donde las haya) en el resto de Europa se han dado cuenta de que Carlos V el Emperador y Felipe II hace tiempo que dejaron el poder. Y se están cabreando por estar sufragando la visita del Papa.
 
  • Gasto económico - nivel Comunidad de Madrid: Vale, estupendo. Sólo ha faltado obligarnos a los laicos de hacer de soporte para elevarles y que vieran mejor al Papa. Han tenido toda la semana cortado el eje Atocha-Colón y Alcalá-Recoletos, para los que no lo sepan, la aorta y las cavas de Madrid. Además, como ellos son santos y ligeros como espíritus, les han hecho una rebaja del 84%, Tú te jodes, por impío, pero ellos pagan 10 euros por un abono de 7 días. Yo pago 30,50 por todo el mes, peeero, porque soy menor de edad. En dos años, me ofrecen abonar más de 50 euros. Mientras que si tú eres un joven de 23 años con una camiseta amarilla y pinta de panoli te sale a 10 euros. Ala, por tu cara santa. Que si el Telepizza te quiere subvencionar la comida por mi estupendo, pero que yo sepa el Metro lo pagamos todos. Eso sin contar la sanidad, la policía, los servicios de limpieza... 
 
  • Balance: aparte del metro, la apertura de colegios, todo tipo de facilidades... que es dinero que el Estado dejará de percibir. Cuando me dicen que los peregrinos pagan el 70%, yo les contesto que estupendo, pero si el otro 30% es del Corte Inglés, OHC y Caja Madrid, amigos, ese 30% se lo devuelve el dinero por obra social. Tal cual. Lo que pasa, y ahí no me muerdo la lengua sino que lo admito, es que el dinero que dejan los peregrinos se equivale con el que se desgravan las empresas. Pero lo que no cuadra es el gasto público (sanidad, seguridad, limpieza...). Y si algún Papafan os lo pregunta, tal cuál se lo decís. Que no hace falta ser un as en las finanzas para percibir que cualquier evento (desde estas Papaolimpiadas hasta las de verdad) acaban siendo una pérdida de dinero.

  • Civismo:  con esto me remito al comienzo de la entrada. Todos dando la brasa con lo limpios y sanos que son los jóvenes como en contraposición a los perroflauta de Sol (estos eran los Papaguitarra) y mentira. Bueno, a parte de que cualquier concentración genera toneladas de basura y a estos lo que es el Medio Ambiente se la pela bastante, como jóvenes que son - ha dicho una compañera de clase - es normal que quieran divertirse. Y yo digo que sí, que claro, pero que el botellón no es una diversión sana. Quizá sus amigos controlen con el alcohol; bien, yo en los botellones a los que he ido han acabado con zumbadas escribiendo con hojas en el suelo, detenidos por la policía o pegándonos con puertas de discotecas. Y me consta que no soy la única, que se lo digan a los de Lloret del Mar. Pero claro, de repente veo a ex-compañeras de colegio célebremente conocidas por ir "más pedos que Alfredo" así en general, haciendo galas de ello, que se han apuntado a ir de voluntarias. En un vídeo de la Sexta sale una niña-perlacas diciendo que "eso no es un botellón" mientras la cámara enfoca a un sombrero-butanero meando en la Plaza de España. No, claro, eso es una comunión en la que en vez de Forma Consagrada hay Botella Recién Comprada. 
  • Civismo II: los palos de Sol. Espero que rueden cabezas por todas esas agresiones gratuitas. No rodarán. Algunos policías necesitaban apuntarse a yoga. 
 
  • Irrealidad:  1,5 de jóvenes - crisis de vocaciones - 13% de los jóvenes españoles yendo a misa = ¿demostración de poder?
  • Ostentación: dejo esto para el final. Porque mientras el Papa ha dado misa en un altar de 1,000,000 de euros; mientras los peregrinos tiraban la comida y daban vueltas por la calle, y mientras que se hacían Via Crucis con cojinetes de terciopelo, yo no paraba de ver sacos blancos diminutos siendo echados a la tierra. 
 Bebés de dos años de 6 kilos con madres acariciando los salientes de su espalda mientras chapurrean que los otros 4 de sus hijos se han quedado en el camino. Se han muerto. En los campamentos, asolan las pestes y las miserias. Sólo se ven mujeres, mujeres viejas y famélicas con pequeños cadáveres a su cargo rodeando una cazuela con arroz. 



Un voluntario dice:
Les damos pasta de cacahuetes altamente concentrada; así también podemos ver si siguen siendo capaces de comer.
Y mientras, el Santo Padre y sus feligreses guarrean Cuatro Vientos.


Espero haberos dado argumentos por si algún Papaguitarra os dice que de sus impuestos también se pagan los abortos y el Orgullo Gay.


Pd1: quiero terminar de estudiar YA. Imposible.  

Pd2: hay un sentido por el que esta entrada está en Helvetica. Os lo dejo aquí:

 




domingo, 7 de agosto de 2011

Feliz cumpleaños



En medio de la sangría, entre la bronca de Tomás Moro y Juana la Loca sus palabras salieron disparadas como efluvios de borracho. Y ahí estaban, tan tangibles que cortaban el aire; pero no de una forma cortante como suena "cáncer" u "operación"; sino hiladas en una noche bochornosa de Septiembre.

Creo que ahí nos hicimos amigos.

Bajo los efectos de la sangría; aquellas palabras estaban deformadas y descolocadas, aún así reales. Tan reales como la historia a fascículos del polvo en los baños de Mordor; restringiendo las oportunidades de hacer nada salvo consolar. Alguien lamentó tomar una decisión esa noche que recuperó dos meses después, pero en general todos ganamos una oportunidad.


Antes de ese día ya le habíamos visto llorar; porque es de los únicos capaces de llegar a la fase depresiva del alcohol sin acabar tirado por una esquina. Y ese verano él ya había comenzado con su vida díscola de pecador. Pero igual que aquella noche pasó de ser Barney Stinson al más triste Walter White, hace poco dio otra vuelta de tuerca.

Al menos, tiene justificación para ser un vicious vicioso.


El otro día también lloró; a mí el vodka me hace ser promiscua y a él deprimirse a las tres de la madrugada. Qué le vamos a hacer. Aún así, solamente para que en la próxima crisis alcohólica llores porque la gente come carne, te diré una cosa:

- Celebrar los cumpleaños es una mierda

- Porque celebras que hace X años tu hogar se estrechó, perdió el líquido, se te quedó encajada la cabeza en algo acolchado que no hacía más que contraerse y aplastarte los sesos; te pusiste nervioso y querías salir. Y sales en una maraña de sangre y mierda ajena para que algo vestido de azul te coja y te arrastre a una lámpara extraña; hace frío - el mundo es raro - dónde estoy te toqueteen; te obliguen a moverte y te vistan para llegar a unos brazos que te suenan.

- Hoy hace 20 años aún eras un ser indefinido, inocente y feliz nadando en un mar de líquido amniótico sin necesidad de ver ni de escuchar ni de sentir.

Aún así, feliz cumpleaños.

viernes, 5 de agosto de 2011

Como pollos sin cabeza

Cuando era pequeña e iba al pueblo, en uno de esos ratos que me daba por jugar con mis amigas corriendo; las señoras del pueblo - muy amables ellas, preocupadas por la seguridad y nuestra psicomotricidad - se asomaban a la ventana de cristal y ganchillo que daba al parque gritando, "¡Coñe las niñas! ¡Que os vais a matar, que vais como pollos sin cabeza!"

Todo esto viene porque la generación de mi abuela se traumatizó al ver como un Ambrosio, Severiano o Higinio le dio un hachazo a un pollo provocando un acto reflejo que hizo que este corriera cuan Maradona en sus buenos tiempos persiguiendo su cabeza hasta volcar y caerse de la mesa.

El otro día, comentamos en la cena lo que pasó en Sol. Yo, progre de una ideología como uno debe de ser a los 20 años y Álex dijimos lo mal que nos parecía que cargaran. Lo inhumano y lo dictatorial de la acción.

Y mi madre nos contestó que vale, que muy bien, que los policías cumplían órdenes y que si los indignados pensaban que iban a llegar a algún lado tomando plazas. Que aquello necesitaba constituirse en algo, un partido político, en una asamblea de vecinos como en los tiempos del franquismo o en una ONG, pero que aquello era un despropósito y una guarrada.

Así que, después de un rato, me levanté y me fui, muy indignada.



Porque es que mi madre llevaba toda la razón. Es que como ya vi hace tiempo (Indignada), el movimiento 15M se ha convertido en un cambio radical de plazas en vertederos. Es que en breve dejarán de ser los de Sol para ser los Palomos. Y en mi opinión es estúpido estar sentado en una plaza recibiendo ostias de policías y arranca-piercings cuando no luchas por nada.

Vamos a ver, si yo en Septiembre me siento en medio de la clase y grito "¡Quiero un cambio!" lo más que conseguiré es interrumpir las clases, conseguirme un suspenso y caerle mal a mis compañeros (incluso a los que no me han visto el pelo) por no dejarles dar clase. Si en vez de eso, me quejo por ejemplo de que por mucho espacio histórico que sea las sillas son de antes de que estudiara Ramón y Cajal y nos ponemos a hablar con profesores, decanos, a recoger firmas y ya entre otras hacemos una sentada... pues aunque no consigamos nada será un movimiento positivo que no supondrá que nadie se quiera poner conmigo en los trabajos.

Y aquí pasa lo mismo. Con paz, amor y plazas ya no se consigue nada. Estuvo bien para concienciar, pero los remanentes que ahora quedan son vistos como un estorbo. Se necesitan objetivos, objetivos de verdad y no un pensamiento general bohemiamente (vale, en español no se puede poner bohemiamente, pero os pongo bohemianly y pensais que soy Hemingway), un pensamiento general bohemiamente apolítico de una rastapija con funda jamaicana en la Blackberry. No es luchar contra los recortes sociales y el paro y el Papa porque sí.

Es reunir firmas para que la edad de jubilación no sea superada, teniendo en cuenta que esas firmas tienen que llegar a Europa.

Es hacer un manifiesto que llegue a cumbres más altas diciendo que no se debería de permitir un movimiento confesional de esa magnitud.

Pero los que van a ver al Papa tampoco tienen culpa de la crisis ni de que se le haya antojado pasar por Sol. Es como cuando Mick Jagger se cayó de una palmera, si eres fan suyo encima te da penica que se hiciera pupa. Y fastidiando a esta gente, lo único que vamos a conseguir es ser los 15Mataos.

Y los únicos mataos que merecen la pena son estos:






miércoles, 3 de agosto de 2011

Why don't you... save me?

Nosotros hemos terminado con el pasado, pero el pasado no ha terminado con nosotros. Magnolia

Mañana algo muy especial hace 18 meses. Ya anda, come casi de todo, está balbuceando sus primeras palabras pero sólo lo entendemos los que convivimos con esto a diario; y cada vez quiere tener más independencia. Aunque a veces se enfada y coge rabietas.

Hace un año, cuando estaba a punto de cumplir seis meses, un gilipollas intentó reventarle a mi novio el centro de la visión. Se quedó ciego temporalmente y salió corriendo; si venía a buscarme, ciego y atontado, sólo significaría que se ensañarían contra mí. Afortunadamente, la adrenalina respondió y para cuando llegó la policía pudimos irnos a casa sin tener que lamentar nada.

Hasta que pasé el día siguiente en el hospital. Llorando porque lo que más quería en este mundo no dejaba de cerrar los ojos. Todavía no sé a quién le consoló más las historias maravillosas de uno de los mejores viajes de la historia, si a ti o a mí.

Pasado un año, me dan igual las leyes, las indemnizaciones y la venganza por lo civil.  

Cada día doy gracias de que sigas a mi lado.


Y ahora dejo una canción de Magnolia, una de esas películas que hay que ver cuando te sientes atrapado.Sentirse atrapado o herido no es más que una falta de reconciliación con uno mismo.

jueves, 28 de julio de 2011

Kidz

Hay cosas que siempre he tenido claras.

Vivir fuera un tiempo.

Si tengo la pareja adecuada, o si sigo con ella, embarazarme. Tener hijos.

Comprar una casa grande y bonita; nada de feudos prefabricados.

Trabajar de doctora.

Desde el presente, siempre parece que todo va a salir bien porque tu forma de hacer las cosas es la mejor. Alguna dificultad, pero nada que no se supere en hora y media (mierda de formato hollywoodiense); vas a elegir el mejor trabajo en el que te van a contratar enseguida, tus hijos van a ser inteligentes y modositos, encontrarás el piso perfecto, vencerás a la fuerza de la gravedad y tu vida será modesta, pero plena.

También hace tres años, creía que tendría un novio pijales, sería lo que la Madre Superiora llama "una zorra anoréxica", la moda no implicaría ir desarrapada por la calle, los locales cool serían el triple de cool y medicina más fácil que bachillerato.

Y afortunadamente, nada de eso ha salido como yo quería hace tres años.

Hoy ha salido el tema y aún no sé muy bien por qué. A veces la necesidad de sincerarse se impone a cualquier momento y lugar; ya ves tú, un día estúpido después de mirar juegos para la XBox y sujeta-tetas (¿qué otro nombre le das a ese cacho-tela que hace que los pezones se te incrustren en los bronquios?) alguien se ha abierto. No me equivoco si digo que por segunda o tercera vez.


Y me da miedo no darme cuenta si pasa algo parecido. No sólo con unos hijos futuribles, sino ahora. ¿Cómo enseñas a alguien que eso se tiene que contar? ¿Se puede superar esa vergüenza mortal? Para mi carácter siempre ha sido obvio, "si pasa se cuenta y se busca ayuda", pero para otros no lo tengo tan claro. En todas las familias fluctúan diferentes valores, y es la propia personalidad inherente del individuo lo que hace que se quede con algunos. ¿Por qué algunos eligen el orgullo y la vergüenza? ¿Por qué?

Aún así, prefiero a uno del bando oprimido al opresor, el oprimido es pasivo y en cualquier otro lugar puede ser normal, el opresor siempre va a oprimir. Para que luego todo termine en un baño de sangre Tarantiniano.  Y no tiene un jodido sentido sufrir así. No tiene un jodido sentido amargarse para hacer un Kill Bill de barrio.



En fin, muchas gracias a dos personitas muy especiales por ser fuertes hoy.

Una de ellas ha volado de "party animal" a "sleeping lioness".

La otra, la otra sigue siendo tan especial como el primer día.


Dejo un vídeo tan buenrollero porque todos sabemos que no todo han sido malos momentos.

Contrólate
Toma sólo lo que necesitas de mí
Una familia de árboles creciendo, esperando a ser encantados

Soy algo más visual...

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