Madrid, Madrid por las mañanas, cuando está amaneciendo y la neblina se forma en torno a la parada de bus, Madrid y sube el volumen de los cascos - si los llevas puestos - cuando los coches arrasan el pavimento gris, cuando suenan las ambulancias desde clase. Hay más ambulancias últimamente.
Madrid, y estudias, estudia mucho, estudia hasta salir de noche con las farolas de bola hasta la calle, con las manos metidas en el bolsillo. La sensación de mal estómago. La sensación de cansancio con regustillo a café de máquina.
Este es mi Madrid, estas son mis tardes y mis noches...
Llevo un mes de clases y todavía no me adapto. Soy de esas personas que en Septiembre sueña que vuelve a ir al colegio (soñar literalmente, me dicen que tengo que volver a ponerme uniforme y a llevar carpetas forradas y les suplico volver a examinarme de organografía), así que necesito mi tiempo para conocer el nuevo sitio donde aprender, atender, admirar... aburrirme vamos. Como los perrillos pero sin mear por las esquinas.
Cosas tipo serie de médicos
Estudias enfermedades que suenan de verdad, tipo tuberculosis o infarto de miocardio y no síndrome de TipoDeIncógnito que sufren tres personas en el mundo
Atravesar el hospital con ropa de calle y coleta informal mientras andas rápido, porque los médicos realmente glamurosos andan rápido. Realmente, esto lo puedes hacer si una tarde llueve y no te da para un café en el Starbucks.
Tus familiares de 3ª generación pueden presumir con los vecinos.
Cosas que te hacen olvidarte un poco de 2o
La clase es pequeña, y eso da calidez
El intercambio de apuntes
Estar a menos de 30 minutos de casi cualquier parte
No conocer dónde tienes las prácticas
Cosas con mal pronóstico
Tomarse P1, P2, P3, P4 como 12, 13, 14 y 15
No poder ver la diapositiva powerpoint entera ni con tres pantallas
Dedicado al Huracán Clatrina que llevaba mucho tiempo esperando esta entrada
He necesitado fuerzas para empezar esta entrada. Fuerzas y tres semanas off para no ponerme a despotricar y que la entrada pareciera el resultado de una infección de Shigellas. Así que ahora que estoy más tranquila y que tengo las notas en la mano, voy a dedicarme a contar la aterradora verdad de segundo de Mierdicina. Eso sí, con cierto decoro ya que en Septiembre muchos tenemos que vernos las caras.
Toda esta historia comienza cuando tú, que has triunfado frente a las fuerzas malignas de primero, piensas que segundo va a ser chungo, pero que ya estás experimentado. Después de comprobar que biología celular y bioquímica no son el desglose de la biología de plastibachillerato, después de conseguir estudiar con apuntes, dibujos, atlas y libro de expliaciones de la mesa, después de dominar el test tan bien que eres capaz de sacar la máxima puntuación en todos los test de la Cosmo juntos y después de asumir que hay que llevarlo todo al día para sacarte dos en tres días... piensas... soy más inteligente que House y más fucker que los de Anatomía de Gray.
Es Medullaman. Y ha venido para salvarnos a todos....
Y no llegas a una fantasía de Scrubs.
El primer cuatrimestre comienza con exámenes en Septiembre. Si fuiste un netter (en vez de un fucker) y te las sacaste todas en junio, lo mismo tienes ese puntillo sádico que hace que te apetezca encerrarte y ponerte a estudiar. Si terminaste en Septiembre, no. Sin embargo, este es sólo el comienzo de un Via Crucis que te va a hacer besar muchas veces el suelo.
Exámenes cada 20 días. Exámenes cada 20 días de varias asignaturas. Es decir, no tienes tres semanas de clase, en el fondo tienes nueve. Nueve semanas de clases que tienes que manejar al menos al 70-80% para aprobar. Cada materia es más chunga y cada examen más difícil. Encima los profesores se permiten el lujo de criticar lo poco en serio que os tomais las asignaturas. A lo mejor a la promoción anterior les pusieron baterías tipo Iron-Man, pero yo de momento necesito dormir más de 5 horas. Estos profesores suelen además ser de los que te añaden trabajo extra; es decir, consultar libros y pasar apuntes a limpios porque no tienen muy claro aquello que se llama "la docencia". Tampoco suelen tener claro que aprobar por parciales no es un privilegio, es un derecho, y que subir la nota del aprobado poniendo las preguntas más difíciles es, llanamente, putear. Los exámenes se convierten en una especie de GH, gente llorando por los pasillos, histérica en los 30 minutos que te dan para ir al baño y superar la decepción del examen anterior... de hecho, viendo ciertas preguntas, te planteas si tu futuro no pasa por ser la Lokah de la nueva edición de Mujeres, Hombres y Viceversa. No esperes descansar en Navidades, ¿para qué?
Esto además se suma a la planificación de las asignaturas, que hace que en periodos especialmente chungos se acumulen las clases. Y entender y limpiar una semana de clases de ciertas asignaturas, puede ser mortal. Además, vamos a cuadrarlo de forma que haya febrero para terminar en marzo. Yo me pregunto, ¿para qué? Total, si el número de créditos es orientativo, ¿no podríamos retrasar el examen?
Pues no. Terminas un martes, por ejemplo, y empiezas el cuatrimestre el miércoles. Con energía, paz y amor.
El segundo cuatrimestre empieza como la segunda temporada de Pokémon, con gimnasios nuevos de principiante a los que el dichoso Pikachu que ya debía de tener un nivel 100 no podía vencer. Es decir, todavía más jodidas que las anteriores. Dices: "al menos, si empezamos en marzo y terminamos en mayo, con Semana Santa de por medio, no podrán meter mucha materia". Jajajajaja. Iluso. Y encima probablemente tendrás algún parcial o alguna entera del primer cuatrimestre...
Las nuevas asignaturas son más densas, más chungas y encima muchas de ellas no pertenecían a segundo. Además, como buen must have en Mierdicina, ninguna de ellas ha asumido que los créditos son igual a la carga de trabajo. Conclusión: la materia te sale por las orejas, y si pueden dedicarle menos tiempo a la lección más difícil, mejor que mejor.
Los parciales, se ponen a finales de abril. No llega a dos meses después de los finales. Son los famosos streptoparciales, que terminan a mediados de mayo. A 20 días escasos de los finales. Con dos cojones. Intenta descansar un poco. O mejor, intenta prepararte algo que te haya quedado por intentar llevar varios exámenes al día. E intenta hacer esto sin pincharte aminoácidos en vena, como se preparan la Selectividad en Corea. O sin estudiar 13 horas al día como en los campamentos de secundaria de los japoneses. Cuando me enteré, pensé que ellos disfrutarían con esta carrera muchísimo...
Ahora viene la mejor parte, cuando te das cuenta de que en esta carrera aprobar por parciales es como una bula papal o la iniciación en un templo budista que tienes que ganarte tras horas de estudio y meditación zen que te permita afrontar una pregunta test por menos de minuto. Llega un momento en el que te planteas que sí, que vale, que te resta materia, pero que casi te parece más fácil hacer otro tipo de examen en una silla de clavos.
Aparte de que aunque consigas aprobar todos los parciales y no tengas nada pendiente de las anuales, tienes 15 días para estudiarte el temario de un mes.
Y tres días de espacio para repasar anuales.
Sí, ya sabemos que esto no es primero, ¿pero es necesario hacernos pasar cada cuatrimestre por un aro de fuego? Este año es más chungo, más feo y más odioso. Es un año en el que rellenar la solicitud al hospital es un rallo de esperanza, y es poner tres números en un impreso. También es mucho más aleatorio, si estudias poco malo porque es altamente probable que suspendas, si estudias mucho, puedes encontrarte con un 4,5 que se queda en 4,5
¿Podría mejorar esto? Sí, claro. Empezando porque los profesores supieran adaptar su carga de créditos a la carga docente. Señores, HEMOS DADO COSAS QUE NO HAN SALIDO EN HOUSE. Y si no han salido en House, dudo mucho que vayan a salir en un mundo en el cual la mayoría de nosotros aterricemos como médicos de atención primaria. Así que, probablemente, no será importante. Y si lo es, somos la generación nativa en los medios digitales. De hecho, creo que de muchas asignaturas dentro de 20 años los apuntes estarán más obsoletos que el proyecto MKUltra. Así que, de verdad, si se quedan cosas sin dar no pasa nada.
Y volvemos a lo mismo, ¿podríamos espaciar un poco más el curso? ¿Los exámenes? Porque somos humanos, y queremos descansar, y emborracharnos, irnos de vacaciones un puente, vaguear las mañanas de los domingos...Y no hacer esto por una proteína descrita en seis individuos, como que jode.
Cierro esto con una mezcla entre deseos, esperanza y desesperación porque los cursos en el hospital no consistan en decirlos que somos una élite mientras nos patean el culo. Porque se hayan dado cuenta de que nos espera un futuro laboral negro, que las matrículas cada vez son más caras y que nos dejamos los leucocitos en los apuntes, en el metro y en general en esperar que el año siguiente sea mejor.
Amigos médicos, corregidme si algo está mal. Se puede comentar en anónimo y recordarme cómo de grande va a ser mi suspenso en Neuroanatomía.
La hipófisis, a.k.a glándula pituitaria, a.k.a. los huevecillos del cerebro, es una glándula vital para la supervivencia. Su función es regular la homeostasis, el crecimiento, el ciclo menstrual y la cantidad de líquido en el organismo, entre otras muchas.
La hipófisis está encajonada en el cráneo, entre los senos cavernosos. La única conexión que tiene con el encéfalo es por el pedúnculo hipofisario, el cual está detrás del quiasma óptico (por donde nos llega la información visual).
En la hipófisis es relativamente frecuente que haya pequeños tumores benignos asintomáticos, 20 de cada 100 personas. Sin embargo, algunos tumores sí crecen volviéndose sintomáticos.
La historia de David y el gigante Goliath finaliza con David acercándose por un lateral y lanzándole la piedra a Goliath.
¿Por qué Goliath no vio a David?
La teoría neurofisiológica es que Goliath tenía un tumor hipofisario. Este tumor le produjo el gigantismo. Como este tipo de tumores presionan sobre el nervio óptico, Goliath era incapaz de ver parte del campo visual. Así que David tenía fácil acercarse.
A mí las historias bíblicas me parecen eso, historias.
Pero no deja de ser curioso.
No me gustan las fotos de David & Goliath bíblicos, así que pongo una de la tienda.
El Dracunculus medinensis, más conocido como gusano de Guinea, es un nemátodo que vive en aguas infectadas. Es una parasitosis generada por la ingestión de larvas en aguas contaminadas. Una vez en el interior, los gusanos de Guinea son destruidos por el aparato digestivo, no así sus larvas que consiguen pasar a la circulación. Así, los gusanos que eclosionan de las larvas crecen dentro del huésped hasta salir un año después por dolorosas úlceras en brazos o piernas.
El tratamiento para la dracunculiasis no necesita de medicamentos, pero es complejo. Una vez que el gusano ha aparecido por la úlcera no se puede tirar de él, ya que si se rompe (lo cual es relativamente frecuente) genera una reacción alérgica mediada por Th2 que daría lugar a shock anafiláctico y muerte. Así que la técnica es enrollar un palito alrededor del cuerpo del gusano y poco a poco ir tirando.
Ahora mismo, esta limitada a el Chad, Etiopía, Malí y Sudán del Sur, pero se cree que hace 3000 años afectaba a Egipto y a partes de Turquía. Tanta era la importancia de esta parasitosis que incluso aparece en la Biblia con las serpientes que atacan a Moisés.
En lo que nosotros respecta, el símbolo de Asclepio, puede derivar perfectamente de aquí.
Personalmente, me gusta mucho este significado. El significado de las serpientes que dan la vida y la quitan está curioso, pero hay demasiados profesionales (y profesores) médicos endosiados. Así que no está demás recordarnos que el símbolo que nos representa viene de ayuda y esfuerzo para el prójimo.
Señores jefes, cuadruplicad el límite de asistencia que os hayan pedido.
Cambiad el cuatrimestre de la asignatura y avisadlo discretamente, como se le dice a alguien en una fiesta posh que tiene una hoja de rúcula entre los paletos
A poder ser, no avisad a los responsables de la asignatura hasta el día del comienzo. Que tengan que sentar a 10 alumnos en el suelo.
Poned todas las trabas posibles para que puedan pasarles información a los alumnos
A dos clases del fin de la asignatura, que aparezcan 20 alumnos exigiendo un aprobado de la nada. Que ni siquiera se hayan pasado en los últimos 6 meses por el departamento
Cambiad las normas de la asignatura
Avisad de que visto lo visto, el examen va a hacerse a pelo. Es decir, sin garantías de nada.
Hacedlo a poder ser, a una semana del examen
Ponedlo difícil
Cancelad la parte de ver lo aprendido y experimentar por exceso de gente
Estoy bastante cabreada... quizá si no fuera por estos cambios de normativa yo no hubiera entrado, pero de algo que me gustaba, que le puse ilusión he acabado con un 5 raspao sin entender nada y con la sensación de haberme cambiado de clase en algún momento entre Septiembre y ahora. Probablemente coja y cuando me dé la gana me relea el temario y los libros.
Cuando se está acostumbrado a funcionar sin normas, a cambiar los horarios a 15 días del comienzo de la asignatura y a no exponer unas reglas del juego claras, es normal que ocurran desastres. Lo que es sorprendente, es que a estas alturas no se hayan dado cuenta los moderadores del juego. Porque probablemente, esta no sea la primera vez que pase. Es más, ya he contado varias veces desastres organizativos. Una cosa es cambiar una clase en un grupo de 11 personas, y otra muy distinta en uno de 110.
Extrapolemos eso un poco y podemos ver dónde está el fin de la crisis en España.
Es lo que tiene estudiar bioquímica. Después de una semana madrugando todos los días, ver una foto como esta:
Que lo intentas.
Y te das cuenta de que eres capaz de hacer las cuatro imágenes de la derecha.
¿Qué es la hiperlaxitud articular?
La hiperlaxitud articular consiste en una alteración de las articulaciones que las hace extremadamente sueltas o laxas, como podeis ver en las imágenes.
¿Por qué se produce?
La hiperlaxitud articular tiene su origen en una alteración de las proteínas que conforman la piel, los tendones y los ligamentos. La más importante es el colágeno. El colágeno, además de ser esa misteriosa molécula que nunca aparece en las cremas por mucho que te lo vendan, es la proteína fundamental que forma nuestros tejidos.
El colágeno se encarga de dar sostén, resistencia y cierta elasticidad a nuestros tejidos. Forma el esqueleto estructural de nuestro cuerpo.
El colágeno además tiene una síntesis compleja. No es montamos la proteína, se pega y funciona. El colágeno pasa por un proceso muy delicado de síntesis. Primero se transduce, es decir, se forman las cadenas de procolágeno. En estas cadenas, ciertos aminoácidos (lisina y prolina) deben de hidroxilarse. Luego a la lisina se le añaden glúcidos. Este procolágeno, que sería algo así como un tablón de madera y no el árbol en bruto, sale fuera de la célula junto con unas enzimas que lo van a cortar para dejarlo de manera adecuada, formando las cadenas de tropocolágeno.
Por último, estas cadenas de tropocolágeno se tienen que "pegar". Unas enzimas van a modificar a las lisinas para que puedan formar enlaces entre ellas. Y ya sí, ya tenemos nuestro esqueleto formado.
El problema en la hiperlaxitud articular es que alguna de estas enzimas no funcionan bien. El colágeno no tiene la hidroxilación adecuada, o le faltan glúcidos, o está pegado con celo.
El problema redunda en que la piel, y en especial las articulaciones, se vuelven hiperlaxas.
Lo pongo aquí porque antes de ayer, a las 10 de la noche no ponía nada. A las 9y45 de la mañana, después de 15 minutos esperando en la puerta, en la página web tampoco. La única señal que tuvimos de que la biblioteca estaba cerrada fue una chica que vimos a lo lejos hablar con un guardia de seguridad e irse.
Después de media hora de cola a 2º grados volvió a salir el guardia para decirnos que la biblioteca de la Casa Encendida estaba cerrada porque estaba de reformas. Que abría el día 21 de Enero.
Como no lo ponía ni en Internet ni en un mísero cartel de papel con mayúsculas a boli bic, lo pongo aquí.
No sé si alguien lo leerá; pero espero salvaros de esperar a dos grados.
Este finde debería de haber hecho una de auto-ostracismo y haber incado codos como nunca, pero el viernes tenía un concierto de The Horrors y hoy expo, así que he decidido postergar el tema estudios para el domingo.
Qué decir, ha sido un día genial. Pero genial por la compañía. Creo que hasta que Genshi no suba sus fotos no voy a hacer un resumen de lo que me ha parecido el Expo. Por lo pronto me he llevado a Echo y la he sacado contadas veces. Si os digo que he cargado yo con ella la mitad del tiempo, os suponeis que no ha habido nada digno de fotografiar.
Como siempre, he llegado tarde. Al principio me he encontrado con Acuarelas y con el Doctor House, que ha afirmado que "no llegaba tan tarde como le habían dicho". 10 minutillos de nada, vamos. Después, sorprendentemente, el amigo Madre Superiora y la señorita Caufield han estado super puntuales. Me da rabia que haya faltado gente, pero supongo que una de las cosas que ha molado de hoy es que somos un grupo a deshoras.
La cola era pequeña y hemos llegado a las 12 del mediodía. Se nota la crisis, y se nota mucho. Otras veces buscábamos a gente para colarnos, hoy ni nos ha hecho falta. Estaba en uno de los pabellones grandes, pero el problema es que sólo han usado una parte y la calefacción se iba al pabellón de arriba y de abajo, es decir, hacía un frío de c*jones.
Madre Superiora tiene una fama que ni él se la esperaba.
Después hemos empezado a mirar stanes. He de decir que hemos congeniado todos mejor de lo que me esperaba, quiero decir, los médicos y los... no-médicos. Debe ser que estábamos todos de muy buen humor. Mientras dábamos vueltas una y otra vez a los mismos sitios la Madre Superiora ha decidido que iba a empezar su trabajo de tesis, que no sé muy bien de que iba, pero yo diría que lo podría titular: "Las nuevas Lolitas: lo que Nabokov hubiera escrito y lo que Humphrey Humphrey hubiera disfrutado."
El premio al mejor cosplay se lo doy a una chica de 15 años que iba de enfermera en bragas. Lo ha ganado porque en un stan le han dicho "bueno, mira, esta chica tan maja va disfrazada de putón."
Después hemos estado jugando a un juevo que se llamaba Dominion o algo así y el Doctor House me ha defraudado Tantas horas de videojuegos y hemos perdido.
Luego hemos comido con Álex, que venía de la ECH con su regalo por el día de la Novia Orgullosa. Nos hemos sentado en una especie de paraíso tropical a lo cutre, con un trozo de pizza al estilo Facultad de Medicina. Y ahí ha llegado la "mejor parte": la hora de mis oscuros secretos. Al menos ha servido para cohesionar un poco el día, porque creo que nadie me volverá a mirar así igual. Ha sido una época preciosa de esconder el pasado, pero Madre Superiora: te tengo una guardada y esto no es una advertencia, es una amenaza (xD).
Después hemos ido de compris... bueno, yo ya por la mañana he adquirido una camiseta genial a juego con la señorita C. :
Luego ha venido la señorita M. y hemos vuelto a dar vueltas, y vueltas, y vueltas... al final he acabado con una pulsera super chula de kodamas. Dicen que es un robo que me haya costado 12 euros, pero alguien se ha trabajado esas figuras y un diseño. A mí me pagan 12,5 euros por hora, y no creo que a su autor le haya llevado una hora. Además de qué en Tous tienes pulseras por el estilo con un diseño mucho más soso de plástico con baño de plata por 70 euros.
No me voy a poner a regatear con gente que sabe hacer su trabajo.
Luego hemos vuelto a compartir secretos oscuros y a maquinar, aunque nos hemos vuelto todos muy sosetes y hemos acabado echándonos unos vicios a un juego de la X-Box de peleas de Dragon Ball. Hacía tiempo que no me sentía tan friki. La verdad es que queríamos sentarnos. Añadir que Álex ha recibido una soberana paliza por parte de todos.
Después metro y cena con más oscuros secretos.
He flipado un poco yo también porque me creía más... cómo decirlo... "normal". Creo que sería esa la palabra idónea sobre mí. No sabía que hubiera un silencio tan grande entorno a mí. También he visto silencios enormes y visibles hoy.
El caso es que creo que esos silencios son parte de nuestro encanto.
No tengo ganas de estudiar, ni de ir a clase, ni de ver la tele ni de hablar. Será por eso que me cuesta tanto escribir, que llevo atascada 2 semanas con un relato porque está tocando mi zona de comfort...
El caso es que cuanto más lo pienso, más cuenta me doy: no es culpa mía. Sí, es verdad que yo tengo predisposición a ponerme triste con los cambios estacionales de luz (como todos, creo), pero creo que algo influye ir a examen por mes desde Septiembre.
¿Por qué no respetan los ritmos?
El otro día, una profesora en la facultad que debe de llevar más tiempo que las mesas de la cafetería, dijo que en sus tiempos no daban 10 minutos entre clase y clase. Pues estupendo, pero si los habrán puesto será por algo, ¿no? Porque es importante hablar con tus compañeros, ir al baño, tomar algo que te dé un subidón de azúcar, enviar un mail o fumarte un cigarro si es que te relaja y te ayuda a reconectar. Porque verían que los estudiantes se concentraban mejor y se hacía más fácil dar la clase.
Llevo empalmando exámenes desde Septiembre. Empecé a estudiar en Agosto, y desde ahí, non-stop. Porque una semana con clases y trabajos, señores docentes, no es un stop. Es un ojo del huracán, y sabes que aunque te claves con chinchetas al asiento de la biblioteca te va a pillar volviendo a la rutina.
Pues sí, estoy cansada, estoy harta y me apetece tener una fiesta para rascarme la barriga, estar con mi novio al 100% y no pensando en qué me queda por estudiar y echarme un vicio a los Sims. Me apetece salir de fiesta un poco putilla y beber un poco de más, sin estar cansada o con sueño porque me levanto a las 7 menos cuarto para estudiar.
¿Cuánto te cunde estando en esta situación? ¿Cuánto aprendes? Qué pasa, ¿al Estado le interesa que estés amargado para que así despaches a los pacientes rapidito?
Por lo pronto, para mí renal está siendo un cólico de riñón.
Concierto de The Horrors el viernes. Espero que esté a la altura y no se pongan a indicar fallos de sonido.
Siempre he pensado que las grandes reformas en este país se le ocurren a monos borrachos fumando puros. Por ejemplo, el plan Bolonia, la nueva ley del suelo o el aeropuerto en Ciudad Real. Si no, no te explicas que adultos con formación puedan no entender la distribución por climas en España que se estudia en 4º de primaria.
El caso es que yo me supongo que en una convención de monos alcohólicos fumando puros, uno debió de tener la brillante idea de hacer tres exámenes en un día.
"Total, si en tres asignaturas tienen que dar el mismo sistema, ¿por qué no ponerlos todos juntos?"
Pues no. No porque:
Lo primero, no das lo mismo. Fisiología y anatomía se parecen como dos vecinos. Sí, los dos viven en el mismo edificio y van a las mismas reuniones y se dan los buenos días en el ascensor, pero eso no significa que sean simbiontes. Porque en mis apuntes sí, se repetía el páncreas, ¿y qué? En anatomía no hablaban de la secreción pancreática y en fisio no decían nada del proceso uncinatus. Ya no hablemos de Organografía. Teniendo en cuenta que entraba la mama y la piel...
Si das lo mismo, es para liarte. En organo había chorrocientos canales sudoríparos, muy parecidos a los de fisio... pero no iguales. Entre anatomía y fisio ya es más difícil, aunque yo tenía dos músculos distintos en el mismo sitio (la magia de mis apuntes)
Ponen exámenes con la dificultad del temario de un mes, pero en el fondo son tres meses de clase. Me explico: está claro que a menor temario del que te examinas, mayor dificultad de examen (en general). Bien, ayer tuve un examen de un mes de clases de todas estas asignaturas. Pero sumados son tres meses. Es decir, en un mes no te tienes que preparar el temario de un mes, sino el de tres meses. ¿En qué se traduce eso? En cerrar bibliotecas.
Como te salga mal el primero, vas follado al resto. Así de claro. Ya puede ser el último un "señala dónde está la nariz de Bob Esponja" que como te hayan puesto uno chungo, en los otros la vas a cagar. Aparte de que 3horas y media de exámenes, aunque tengas cinco minutos para ir al baño, ya dejan a cualquiera como para razonar un tipo test.
Para mí lo peor es el finde de antes. Si ya los fines de semana me cuesta la vida estudiar porque llego muerta de la semana, si ya el finde de antes de los exámenes lo llevo mal, imagínate repasarte tres exámenes.
En resumen, a mí no me gusta este sistema. Una cosa es tener exámenes parciales difíciles y otra cosa muy distinta es cada mes estarte examinando. Te deja mentalmente agotado, pero además no disfrutas nada.
Digestivo es de momento, para mí y para mucha gente, de lo mejor que hemos dado. Porque es asequible, simple y con la complicación moderada de no estudiar cómo redactar un capítulo de Dora la Exploradora.
Pero a este ritmo de trabajo te da igual estudiarte el hígado que el huevo derecho, ni te enteras de nada, ni te gusta, ni le ves un futuro práctico.
Luego dicen que los médicos están amargados.
Esta imagen es de una disección japonesa del siglo XVII, aproximadamente. Por el siglo XVI en Europa apareció Vesalio, quien revolucionó completamente el mundo de la anatomía con disecciones sistemáticas y la búsqueda de la profundidad en los detalles.
Las disecciones japonesas, como se ve aquí, eran muy esquemáticas. Además por el sintoismo, los japoneses veían impuro cortar la carne humana con un instrumento punzante, así que dejaban los cadáveres en el río para que maceraran. Pasados unos días, abrían la piel del cadáver simplemente desgarrándola con las manos.
Creo que por eso las disecciones japonesas tienen ese toque mórbido y obsceno.
He dejado lo de Praga hasta que me compre un cacharro de estos que alargan el puerto USB y encima te traen tres más. Teniendo en cuenta el tiempo del que dispongo y la exigencia de Álex en cualquier cosa electrónica... supongo que antes sale el Gólem de la sinagoga Vieja-Nueva que las fotos de mi cámara.
Este sábado me ha cundido sorprendentemente a todos los niveles. Incluso llegué a la mitad del complejo duodeno-páncreas, aunque la vascularización la he dejado para hoy porque no estaba psicológicamente preparada.
El sábado Álex y yo comimos juntos bastante tarde. Es lo que tiene ir a la ECH, sabes cuándo entras pero no cuando sales. Vino como salen todos los Juniors: flipado, extasiado y deseando volver a madrugar un sábado. Me estuvo contando sobre las clases y sus compañeros. Sorprendentemente, guardo en mi memoria episódica bastante bien la clase que le dieron.
"No sabéis la suerte que tenéis. Aún os queda por ver esas películas que te hacen mella. Luego quedan otras buenas, pero no es lo mismo".
Como comimos a las tantas, nos enganchamos a lo único decente que quedaba: la película de Expediente X.
Malísima.
Absurda.
Noventera.
Pero me encantó. Cuando normalmente te limitas a ver cine del bueno y de pensar, tener una película que te permita dar cabezadas y acurrucarte con tu novio durante 10 minutos sin perder un momento el argumento, es genial. Y si lo pierdes da igual, total el final se masca desde el gancho, que fue donde la cogimos. La verdad es que me apetecía muchísimo - y me apetece - ciencia-ficción barata, poco de pensar, mucho bicho.
Después de otro ratejo estudiando, llegué al final de un capítulo de House. Una locura, no sé cuántas temporadas habían pasado pero conocido sólo estaba Foreman. Si las series envejecen y degeneran, esta mínimo mínimo tenía un Parkinson, la mayoría de los personajes y escenarios conocidos estaban donde Cristo perdió la chancla.
Eso sí, salieron unos pulmones a los que cambiaban el salino y la FiO2. Y como eso lo tengo recientillo y espero que aprobado, quieras que no te hace ilusión.
Luego Álex puso The Walking Dead. Los dos primeros capítulos de la segunda temporada, así que va con spoilers. Tampoco me voy a poner a contar lo que pasa. El caso es que me parece surrealista que aquí el policía del amor, o sea, Shane, pegue ese cambiazo tan bestial. Álex dice que un apocalipsis zombie te marca, y eso queda obviamente explícito, más después de la primera temporada pero... no me lo creo.
Todavía, todavíiiiia... si la decisión la hubiera tomado a sangre fría, se hubiera arrepentido sobre el espejo y se hubiera rapado me lo hubiera creído. Un tío frío con ganas de sobrevivir aun cargándose a un compañero que se arrepiente, pero el muerto al hoyo y el vivo al hoyo. Vale. Todavía me creo que le pegues un tiro a alguien en la pierna para que se lo coman los zombies porque si le das en la cabeza y se muere no les atrae. Bueno.
¿Pero la mueca de malo del final? ¿De qué va? Una cosa es ser el hijoputa que te tiras a la mujer de tu compañero y la otra irte cargando gente en un mundo donde todos nos necesitamos a todos más que nunca. Ahora resulta que el colegio le ha vuelto oligofrénico.
Sí, recuerdo que dejé de ver esa serie porque los zombies molaban, pero a nivel literario parecía que la había escrito gente en descomposición también.
Luego antes de cenar nos tragamos un episodio de Bones en el que había una granja de cadáveres en descomposición. Fantástica. Y ya por último un capítulo de una serie que se llama El cuerpo del delito.
Suena bien, ¿eh?
El capítulo era de la segunda temporada, pero comeros los spoilers. Así tendréis tiempo de haber algo más interesante con vuestra vida (como las relaciones pancreático-duodenales)
Una forense que aparece en la escena del crimen con su mejor gabardina *sic* y con tacones de unos 8 centímetros. Un zapato muy realista si tu trabajo consiste en estar de pie constantemente. Yo cuando tengo prácticas de anatomía ya salgo destrozada, supongo que ella se habrá seccionado los nervios plantares.
La trama, una basura que ni siquiera llega a enganchar. Esta serie es superada de lejos por Caso Lacrimógeno, digo, Abierto.
Lo mejor de todo: la causa de la muerte es que se le reventó... ¡una arteria del bazo! Vamos a ver, guionistas, ¿dónde ponemos la arteria esplénica, la arteria polar y las ramitas? Me acuerdo de las clases en las que repetimos que la carótida no es la carótida, sino que es la carótida primitiva y quien no lo sepa es un ignorante. A esta mujer, creo que la corrían a bazazos.
Quería subir una entrada hablando del encanto místico y bohemio de Praga, pero al ir a subir las fotos (no voy a cogerlas de Internet, que se note que yo tengo una réflex y Álex se dejó el trapecio cargando con su medio kilo por toda Praga) me quedé en la mano con el puerto USB donde tengo conectado el cable del Internet.
"Ah, eso es arreglable, te compras un cable nuevo y se acabó."
No, no. El cable del internet está perfecto (creo). Lo que partí se partió fue el puerto USB del ordenador. Y como además, de los 7 que tengo uno ya estaba jodido y este está conectado a otro, en cuanto se le acerca algo con intención de penetrarlo salta que le duele la cabeza y el PC se blinda rechazando hasta al ratón (el pobre no le ha hecho nada).
Álex me echó la bronca, porque dice que trato el ordenador fatal. Vale, sí, reconozco que no lo limpio desde hace unos 4 años y que puedo tener un nido de iguanas en los cables, pero creo que ha quedado claro que mejor que yo no toque nada.
El caso es que aprovechando esto, voy a poner cosas de mi vida:
- Este año no he celebrado Halloween porque estábamos dando vueltas por Praga.
- Tengo un examen en menos de 15 días que llevo a menos de la mitad. Challenge Accepted
- No fui capaz de ver al Golem.
- El curso de la ECH va a ser un experimento genial. Aunque eso suponga tener aún más cosas que hacer (digo experimento porque ni ellos mismos saben muy bien dónde vamos a llegar. Dios, en una carrera como la mía cómo mola lo no-establecido).
- También me mola neuropsicología, aunque probablemente no consiga matrícula
- Hablando de neuropsicología, el otro día hablando sobre la memoria y la identidad conté lo que nos dijeron en los seminarios de Biblia: recordar nos da una identidad y nos hace conscientes. Totalmente verdad.
- Me apetecería ir un día al Retiro a hacer fotos de otoño antes de que los árboles se deshojen
Tampoco tengo mucho más que contar. Estos son mis cotilleos jugosos jugosos. En una hora tengo seminario de bioquímica. Seminario. Esa palabra más horrible que Auschwitz y la Inquisición. Además, por el bien de mis notas, no voy a coger los apuntes con el ordenador porque sé que acabaría en Pandemium II
A ver si esta noche soy capaz de subir las dichosas fotos.
PD: estoy escuchando Wagner. En Praga son muy musicales y estaban todo el día dando conciertos. Además, mi madre que se leyó la guía nos contó que cuando Hitler tomó la ciudad quiso que de la Ópera se cargaran la estatua de un músico judío. Los obreros, que debió de parecerles que todos los tíos con barba son iguales y que nadie se iba a dar cuenta, se cargaron a Wagner.
Sí, creo que Hitler fundó Terezin por eso.
También puede ser porque vaya a hacer como el Capitán Charlie y rociar de NAPALM toda la facultad.
Sé que he estado desaparecida y esto está más desierto que el aeropuerto de Ciudad Real. La situación tiene pinta de seguir así, ahora mismo me estoy quitando tiempo de corregir fisiología por publicar en el blog. Baaaah...
No puedo novelar la práctica de hoy de anatomía. No tengo un hilo conductor salvo el del chascarrillo. Así que voy a poner con lo que me quedo de la práctica de hoy:
- Las taquillas mohosas. Una vez estuvieron a punto de caérsele encima a una chica. Yo lo vi, estaba en las escaleras de frente, pero cuanto más lo digo, más suena a leyenda urbana.
- Los 20 minutos de espera. Algunas veces pienso que esto es un experimento al estilo del de la obediencia. Un experimento sobre la credulidad. Meten unas poleas hidráulicas en los cadáveres y a ver cómo reaccionamos. Nos graban y ven qué opinamos, ven nuestras aspiraciones.
Si no, no le veo sentido a esperar 20 minutos con un frío húmedo de formol.
- El ofrecimiento para venir por la tarde de Vesalio y las risas de los bedeles diciéndonos que nos va a abrir el de abajo, que ellos no se quedan hasta las tantas.
- El grosor de la pared abdominal
- El chasquido de las costillas al ser podada. Suena como aplastar cucarachas con tijeras de podar.
- El líquido que salpica cuando traccionas de las costillas al cortarla.
- El momento en el que han enganchado con los alicates de comer langostas gigantescas el estómago y nos ha estallado el polvo graso amarillo."Ahí os lo dejo"
- El corte con el bisturí y el rumor de cómo había sido.
- El olor putrefacto de la materia intestinal, que duele en los ojos
- Los epiplones inexistentes porque al tío le habían operado ochocientas veces
- La pregunta de si era Rockefeller, ¿y quién es Rockefeller?
Una vez me preguntaron que qué tal llevaba eso de los muertos. Creo que la gente se espera una profunda respuesta moral con altos niveles de asco y rechazo integral. Eso y anécdotas gore. Y cuando dices mweeeeh sientes que has sumado una decepción en la vida de mucha gente. No digo que no impacten, pero después de un año, cuando piensas que puedes estar durmiendo en vez de llenándote la mano de grasaza, te dan algo más igual.
Uno cosifica. Especialmente, me supongo, en una carrra como esta. El otro día un amigo nos contaba que operando él decía "da igual lo que le hagas, total, está dormido y no lo va a sentir. Si se puede arreglar, ¡da igual...!" Dicho así no querrías tenerle cerca ni con un cuchillo de mantequilla. Pero también en otras profesiones, por ejemplo, un conocido me contó que sus amigos controladores aéreos, pensaban en los aviones como si fuera una especie de Tetris.
Sólo que si la barra se tumba, se revientan personas.
Al menos ellos no se manchan las manos literalmente.
De anécdotas gore, sí, tengo un montón. Y no, esas no decepcionan a nadie. Sorprendentemente, la gente tiene un infinito interés en conocer cómo estuvo a punto de caérsete un cadáver.
El caso es que espero que el próximo día sea todo más organizado. Me siento absurda durmiendo tan poco que todo resulta una copia de una copia de una copia para que todo acaben siendo leyendas urbanas dignas de un libro de Palahniuk.
Si algún día termino algo de lo que escribo, meteré esta escena y se lo dedicaré a este hombre, el único capaz de darle un sentido a una historia en la que alguien pierde medio intestino.
Bajamos las escaleras. La sala de suelo de conglomerado años 60 brilla en un tono gélido azulado que lanza una máquina expendedora. El pasillo siguiente es totalmente negro. Los quicios dorados desteñidos que dejamos atrás refulgen. Tanteamos el gotelé buscando un interruptor. Sólo algunas taquillas brillan, las del medio del pasillo.
- Es el escenario de una película de terror -sé que hay un interruptor en alguna parte, hoy lo han encendido. Tres arcos nos separan -, ¿sabes? Creo que podríamos follar aquí sin que nos oyeran. Y sin que prácticamente nos vieran, - ¿cuándo alcanzamos esta familiaridad como para tocarnos en la oscuridad? - aunque creo que entonces seríamos las víctimas perfectas para ser los primeros asesinados - hace frío, más frío que arriba. Cuando las prácticas de anatomía se vuelven tan macabras como torsos cortados, como en aquella pesadilla que tuve en 1º, a veces me planteo si esos espíritus no se quedaran por aquí -. Siempre mueren los que follan y los que se separan.
El fluorescente parpadeó un pasillo grisáceo.
- Coge el cuaderno, los dos libros, la bata y los condones.
- No me has dicho que ya habíais hecho el pulmón.
- No, no lo hemos hecho al final. Ya lo haremos.
- Pues aquí falta un condón. ¿Alguien tiene acceso a la taquilla?
- No, no le he dado las llaves a nadie, bueno, la he abierto al mediodía y se me han caído... te juro que no he hecho nada.
- ¿Por qué crees que dudo de ti?
El metro en mi estación tiene las paredes blancas y mucha gente a todas horas. Una niña con una pañoleta azul y un chándal rosa desteñido le da a un botón de llamar al ascensor.
- Siento haberle dado.
- Ah, no pasa nada. Es todavía pequeña como para enterarse.
En la entrada al metro, una pareja de chicos jóvenes mira cómo la niña se pone de puntillas y vuelve a darle al botón. Ella tiene los ojos rojos y el pelo sucio. Él aparta una mochila llena y le da besos por unas correderas pálidas en su cara. La única que no mira cómo la niña presiona el botón con insistencia, les mira a ellos.
En el fondo, no ha sido así. En el fondo no hemos discutido por el tema de los condones, porque él sabe que sólo los utilizaría para engañarle en una situación de riesgo, y que soy demasiado miedosa para todo el tema de las enfermedades. En el fondo ha sido un día cansado, como todos, y a lo mejor estoy susceptible porque el formol me ha hecho llorar esta mañana, como mi madre algunas noches cuando picaba cebolla. Pero no todas. Pero no he llorado esta tarde.
En el fondo la niña no apretaba con insistencia el botón. La niña tenía ojos de latina. En el fondo, ha agarrado la mano de su madre y le ha dicho "mamá, quiero ir contigo. Vámonos". Su manita desaparecía frente a las paredes blancas del metro, siendo arrastrada por las manos oscuras de su madre.
En el fondo no creo en los espíritus. Pero esa pesadilla sí que existe. En esa pesadilla soñaba con un torso putrefacto sobre una mesa de operaciones. Todos tenían partes purulentas del cuerpo humano, la mía era un torso informe y verdoso, como una masa podrida que una vez tuvo forma humana. Cuando me acercaba con el bisturí semiescondido y pinchaba en una de sus escaras, se abría. El contenido de la caja torácica se vertía de golpe, salpicándome de una pasta verdosa. Supongo que tenía miedo a los cadáveres. No entiendo por qué hoy al ver un cuerpo cortado a la altura de las cejas y a la altura del pecho no he llorado. Sólo cuando me ha dado el formol.
En el fondo tenía una entrada mejor que esta. Sobre el sistema respiratorio y las muertes silenciosas.
En el fondo tengo mucho que contar, pero soy incapaz de ponerle sentido a nada.
En estos días de pasar apuntes y echarle codos sin cafeína a la mesa, días lentos y homogéneos que pasan frenéticos como un time-lapse de Gran Vía me entretengo memorizando algo tan absurdo como un poema beat de los años 50. Si es que eso es absurdo.
Así que según como me pongo a pasar apuntes de organografía resuena en el fondo de mi encéfalo con un tono nasal y profético... I've seen the best of my generation, destroyed by madness, starving, hysterical, naked...
No estoy como para hacer análisis literario, ni para sacar tiempo para pensar (al menos, hasta hoy). Pero creo que metáforas como la dinamo estrellada, who were burned in their innocent flannel suits, alucinando Kansas, Moloch, great suicidal dramas, nytroglicerine shrieks of the fairies of advertisment, alcohol, cock and endless balls.
Cuando dice que este poema fue arrancado de las almas para alimentarlas 100 años, creo que al menos 50 ha conseguido. La verdad es que a mí también me hubiera gustado vivir en una época de alcohol, pollas y bailes eternos; pero creo que cada uno estamos donde debemos estar. No como un orden superior, sino simplemente una consecuencia de nuestras acciones... de mentir para no recibir un electroshock por ser homosexual y conservar tus conexiones mentales intactas para escribir Howl.
Esas conexiones que yo me he pasado toda la tarde estudiando.
Yo también tengo formaldehyde, rotten cocks, endless white balls...
A lo mejor algún día puedo escribir algo que suene como... I've seen the best of my generation destroyed by pressure, dehydrogenated, anemic, taken...
Todo esto viene a raíz de una conversación de descanso mientras comíamos ranas de chocolate (no, mentira, KitKat es lo más parecido que hay en la complu, pero después de algunas clases el chocolate es necesario contra los dementores...) en el que nos enteramos de que una persona a la que queremos mucho ha conseguido después de muchísimo esfuerzo encaminarse en dirección a su sueño.
Y de aquí surgió una conversación, en la que mis amigas afirmaban que todo es posible. Pero yo creo que no. Bueno, no hace falta decir que suelo ser la nota pesimista-realista, pero tengo mis motivos para pensar que no todo es posible.
Primero, a mí me parece que uno tiene que asumir sus limitaciones. No entiendo por qué esto le parece a tanta gente muy negativo. Supongo porque en el fondo se confunde asumir las limitaciones con autoponérselas. Y no tiene nada que ver. Cuando empezamos anatomía y estábamos viendo la inervación del brazo, el profesor nos dijo que con práctica todo se consigue, sólo que algunos necesitamos más y otros menos. A lo mejor yo podría llegar a ser muy buena jugadora de baloncesto, pero tendría que echarle muchas más horas que un tío de 2,10 que lleva jugando desde los 7 años.
Mucha gente decide no medirse, tanto por un lado como por otro. Yo sé que ahora mismo ando totalmente descompensada, pero es lo que hay. Es lo que hay si quieres que tus clases consistan en ver una reconstrucción mamaria, como me han contado por ahí...
Y paso con esto al siguiente punto, ¿merece la pena esforzarse? Para mis amigas es un valor seguro. Para mí depende totalmente de la persona. Es difícil saber hasta dónde puedes llegar, pero saber hasta dónde quieres esforzarte para llegar no lo es tanto. Cuando esta amiga nos contaba los comentarios bien intencionados que minaban su autoestima, yo contesté que algunos irían a malas, pero otros serían simplemente consejos. Con el tema Selectividad me planteé muchas veces como segunda opción Biología. Soy de ese porcentaje que estudia medicina porque le interesa el cuerpo humano, y el tiempo me demuestra que no me he equivocado. Por eso pensé que estudiar seres vivos en general me sería más satisfactorio que aprender a tratar enfermos como pueda ser Enfermería. Y siempre tuve claro que uno puede tener mala suerte y que la primera opción no tiene por qué tocarte.
No me parecía que Medicina mereciera un viacrucis universitario.
Un año después, tuve un calvario en el Gólgota y todavía no he resucitado.
Así que realmente, uno y solamente uno valora lo que es necesario. Este chico, conociendo de cerca su sueño, creo que ha medido muy bien sus posibilidades y cuánto quería dar - que ha sido mucho, por cierto -. Y aún le queda, le queda mucho, pero se ha demostrado a sí mismo que puede con todo.
No me gustan los optimismos ciegos y descarriados, porque al final se acaban quedando en una vana sensación de poder que nunca conduce a nada. Pero tampoco el pesimismo pragmático del que hago gala en muchas ocasiones.
Tienen razón mis amigas, ya va siendo hora de que esto aparezca en mi vida:
PD: nuevo album de Kasabian. Ya tengo un concierto de The Horrors pendiente, pero si Kasabian no cae en exámenes no me lo quita nadie
Hoy es uno de esos días desmoralizantes en la carrera de Medicina. Cuando salen los nenes de primero (la verdad es que me sacan una cabeza todos, pero ya se sabe), con su carita de ilusión galénica y su expresión de herederos de la tradición médica que te venden en el discurso del primer día y nos ven a nosotros, con nuestra cara de asco y de cansancio, arrastrando las batas y escaqueándonos de prácticas y de teoría y nos miran como si no entendiéramos la suerte que tenemos.
En fin, cómo se nota que de momento ellos han visto lo que es un decúbito supino y a los prearistotélicos. De momento, nadie les ha aprobado de aprobar por parciales por 9...
Así que, para aquellos cuyos sueños sigan impecables (aunque un poco tarde, porque creo que yo tuve el primer parcial a finales de septiembre), un manual de Cómo sobrevivir a 1º de medicina.
En tu colegio tú eras un pequeño copo de nieve, grande, enorme y precioso. Olvídate de aquellos tiempos. Olvídate YA. Tú clase va a estar llena de los copos de nieve preciosos de cada colegio. De los peces grandes. ¿Sabes cuando en los documentales salen los tiburones de Malasia y alguien pierde un brazo? Tú eres el tiburón feo. Olvídate ya del protagonismo.
Antes hemos dicho que todos ibais a ser peces grandes en estanque pequeño. Bien, mentalízate desde ya que hay peces más grandes que tú, que estudian más que tú y que sí van a aprobar. No dramatices con lo difícil que es la carrera entre compañeros; la mayoría de ellos aprobarán echándole más codos que tú u organizándose mejor.
Como has podido leer antes, ESTUDIA. Esto no es el instituto, aquí el profesor de física y química no va a ser tu colega. Tienen al 90% de la clase dejándose los codos estudiando, ¿crees que les va a importar que a ti no te parecieran interesantes las vesículas de clatrina, el canal del pulso o la glicólisis? Obviamente, van a suspenderte sin que les tiemble la mano. Además de que, aquí no se estudia como en el cole. Aquí no vale que te acerques ligeramente a la respuesta correcta y vean que has estudiado. Aquí o te lo sabes, o a Septiembre. La elección es tuya.
Ni los profesores son tus colegas ni te van a facilitar las cosas. Desde apuntes imposibles hasta prácticas aburridas; abrir cadáveres, pincharte la mano o dejar que tu grupo de prácticas te vean las tetas. Te toca aguantar. Luego tendrás pesadillas, catarros, acné... eso sí, piensa que estás ganando papeletas para el Nirvana. Y para terminar la carrera.
Pero, también decíroslo... se aprueba. Yo me he limpiado todo 1º, cuando pensaba que no me libraba de repetir dos mínimo en 2º. Y aquí estoy, desesperándome pero con el curso limpio. Es cuestión de estudiar desde el primer día, de organizarse bien, de desesperarse pero seguir levantándote cada mañana...
¿Resignación? Totalmente. Creo que poca gente tiene complejo de zapatilla crock.
¿Merece la pena ser médico? Aaah, eso no lo sabemos. Menos sin haber pisado el hospital, como es mi caso, pero aún así creo que ser médico dista mucho de ser el que coge apuntes en un atmósfera más incómoda que los relatos de Chuck Palahniuk
Una vez me dijeron que las personas sabias son las que distinguen lo que pueden saber de lo que no. Yo no puedo saber si ser médico es lo mío. Pero sí sé que me encanta aprender todos estos temas frikis de neuronas y reacciones (aprender, que no estudiar). Así que, aunque con el primer trancazo estudiantil del año, me quedo.
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Alguien comentó a mi petición de dejar un comentario sobre el consejo que le daría a alguien que acaba de entrar en medicina.
Pues sí, hoy tengo que hacer una ronda de aplausos. Porque hoy me siento en clase tan limpia y pura como la chica que se va a Hollywood y su conocimiento de la maldad se limita al niño que le tiraba de las trenzas en su pueblucho de Texas.
- A L. Acuarelas y R. por sus apuntes de fisiología. Sin ellos aún pensaría que el corazón lleva pilas.
- A R. por sus magnifícios apuntes de bioQ caligrafiados. El metabolismo tuvo un sentido nuevo gracias a ellos.
- A L. Monkey por venirse algunos días a la biblio conmigo. Creo que a ambas nos vino muy bien, ¿no?
Una mención honorífica especial a Álex. Porque soportarme en exámenes tiene mucho mérito. Soy como una masa enfermiza blanquecina de pupilas dilatadas que pierde agua por todos sus poros. Vamos, como si un Cullen se tira a Bob Esponja. El caso es que él siempre arrastra de Ecullen Esponja y parece no importarle. O guardárselo para cuando pueda gritar sin estar bajo los efectos de la esquizofrenia.
Y otra para mí. ¿Por qué no? Porque estas calificaciones me han sabido casi tan bien como la matrícula de bachillerato. Con la diferencia de que en estas he dejado sudor, lágrimas y sangre. La sangre es literal; todos sabeis que estoy a base de carne roja... (es lo que tiene que ser una violación de un Cullen). Pero aún así yo me lo he currado.
Quién me lo iba a decir en Enero.
Quién me lo iba a decir en Septiembre.
Todos sabeis que en Septiembre suelo encapricharme oportunidades que no son mías. Pero igual que por casualidad encontré una carpa en mi regazo cinco meses después, esta vez me he tenido que meter en el fango para encontrar el koinobori que colgaré en mi ventana.