martes, 4 de octubre de 2011

Howl

En estos días de pasar apuntes y echarle codos sin cafeína a la mesa, días lentos y homogéneos que pasan frenéticos como un time-lapse de Gran Vía me entretengo memorizando algo tan absurdo como un poema beat de los años 50. Si es que eso es absurdo.

Así que según como me pongo a pasar apuntes de organografía resuena en el fondo de mi encéfalo con un tono nasal y profético... I've seen the best of my generation, destroyed by madness, starving, hysterical, naked...

No estoy como para hacer análisis literario, ni para sacar tiempo para pensar (al menos, hasta hoy). Pero creo que metáforas como la dinamo estrellada, who were burned in their innocent flannel suits, alucinando Kansas, Moloch, great suicidal dramas, nytroglicerine shrieks of the fairies of advertisment, alcohol, cock and endless balls. 

Cuando dice que este poema fue arrancado de las almas para alimentarlas 100 años, creo que al menos 50 ha conseguido. La verdad es que a mí también  me hubiera gustado vivir en una época de alcohol, pollas y bailes eternos; pero creo que cada uno estamos donde debemos estar. No como un orden superior, sino simplemente una consecuencia de nuestras acciones... de mentir para no recibir un electroshock por ser homosexual y conservar tus conexiones mentales intactas para escribir Howl.

Esas conexiones que yo me he pasado toda la tarde estudiando.

Yo también tengo formaldehyde, rotten cocks, endless white balls...

A lo mejor algún día puedo escribir algo que suene como...

I've seen the best of my generation
destroyed by pressure,
dehydrogenated, anemic, taken...



jueves, 29 de septiembre de 2011

El valor del esfuerzo

Todo esto viene a raíz de una conversación de descanso mientras comíamos ranas de chocolate (no, mentira, KitKat es lo más parecido que hay en la complu, pero después de algunas clases el chocolate es necesario contra los dementores...) en el que nos enteramos de que una persona a la que queremos mucho ha conseguido después de muchísimo esfuerzo encaminarse en dirección a su sueño.

Y de aquí surgió una conversación, en la que mis amigas afirmaban que todo es posible. Pero yo creo que no. Bueno, no hace falta decir que suelo ser la nota pesimista-realista, pero tengo mis motivos para pensar que no todo es posible.

Primero, a mí me parece que uno tiene que asumir sus limitaciones. No entiendo por qué esto le parece a tanta gente muy negativo. Supongo porque en el fondo se confunde asumir las limitaciones con autoponérselas. Y no tiene nada que ver. Cuando empezamos anatomía y estábamos viendo la inervación del brazo, el profesor nos dijo que con práctica todo se consigue, sólo que algunos necesitamos más y otros menos. A lo mejor yo podría llegar a ser muy buena jugadora de baloncesto, pero tendría que echarle muchas más horas que un tío de 2,10 que lleva jugando desde los 7 años.

Mucha gente decide no medirse, tanto por un lado como por otro. Yo sé que ahora mismo ando totalmente descompensada, pero es lo que hay. Es lo que hay si quieres que tus clases consistan en ver una reconstrucción mamaria, como me han contado por ahí...

Y paso con esto al siguiente punto, ¿merece la pena esforzarse? Para mis amigas es un valor seguro. Para mí depende totalmente de la persona. Es difícil saber hasta dónde puedes llegar, pero saber hasta dónde quieres esforzarte para llegar no lo es tanto. Cuando esta amiga nos contaba los comentarios bien intencionados que minaban su autoestima, yo contesté que algunos irían a malas, pero otros serían simplemente consejos. Con el tema Selectividad me planteé muchas veces como segunda opción Biología. Soy de ese porcentaje que estudia medicina porque le interesa el cuerpo humano, y el tiempo me demuestra que no me he equivocado. Por eso pensé que estudiar seres vivos en general me sería más satisfactorio que aprender a tratar enfermos como pueda ser Enfermería. Y siempre tuve claro que uno puede tener mala suerte y que la primera opción no tiene por qué tocarte.

No me parecía que Medicina mereciera un viacrucis universitario.

Un año después, tuve un calvario en el Gólgota y todavía no he resucitado.

Así que realmente, uno y solamente uno valora lo que es necesario. Este chico, conociendo de cerca su sueño, creo que ha medido muy bien sus posibilidades y cuánto quería dar - que ha sido mucho, por cierto -. Y aún le queda, le queda mucho, pero se ha demostrado a sí mismo que puede con todo.

No me gustan los optimismos ciegos y descarriados, porque al final se acaban quedando en una vana sensación de poder que nunca conduce a nada. Pero tampoco el pesimismo pragmático del que hago gala en muchas ocasiones.

Tienen razón mis amigas, ya va siendo hora de que esto aparezca en mi vida:








 
PD: nuevo album de Kasabian. Ya tengo un concierto de The Horrors pendiente, pero si Kasabian no cae en exámenes no me lo quita nadie
 


viernes, 23 de septiembre de 2011

Cómo sobrevivir a 1º de medicina

Hoy es uno de esos días desmoralizantes en la carrera de Medicina. Cuando salen los nenes de primero (la verdad es que me sacan una cabeza todos, pero ya se sabe), con su carita de ilusión galénica y su expresión de herederos de la tradición médica que te venden en el discurso del primer día y nos ven a nosotros, con nuestra cara de asco y de cansancio, arrastrando las batas y escaqueándonos de prácticas y de teoría y nos miran como si no entendiéramos la suerte que tenemos.



En fin, cómo se nota que de momento ellos han visto lo que es un decúbito supino y a los prearistotélicos. De momento, nadie les ha aprobado de aprobar por parciales por 9...

Así que, para aquellos cuyos sueños sigan impecables (aunque un poco tarde, porque creo que yo tuve el primer parcial a finales de septiembre), un manual de Cómo sobrevivir a 1º de medicina.

  • En tu colegio tú eras un pequeño copo de nieve, grande, enorme y precioso. Olvídate de aquellos tiempos. Olvídate YA. Tú clase va a estar llena de los copos de nieve preciosos de cada colegio. De los peces grandes. ¿Sabes cuando en los documentales salen los tiburones de Malasia y alguien pierde un brazo? Tú eres el tiburón feo. Olvídate ya del protagonismo. 
  • Antes hemos dicho que todos ibais a ser peces grandes en estanque pequeño. Bien, mentalízate desde ya que hay peces más grandes que tú, que estudian más que tú y que sí van a aprobar. No dramatices con lo difícil que es la carrera entre compañeros; la mayoría de ellos aprobarán echándole más codos que tú u organizándose mejor.
  •  Como has podido leer antes, ESTUDIA. Esto no es el instituto, aquí el profesor de física y química no va a ser tu colega. Tienen al 90% de la clase dejándose los codos estudiando, ¿crees que les va a importar que a ti no te parecieran interesantes las vesículas de clatrina, el canal del pulso o la glicólisis? Obviamente, van a suspenderte sin que les tiemble la mano. Además de que, aquí no se estudia como en el cole. Aquí no vale que te acerques ligeramente a la respuesta correcta y vean que has estudiado. Aquí o te lo sabes, o a Septiembre. La elección es tuya.
  • Ni los profesores son tus colegas ni te van a facilitar las cosas. Desde apuntes imposibles hasta prácticas aburridas; abrir cadáveres, pincharte la mano o dejar que tu grupo de prácticas te vean las tetas. Te toca aguantar. Luego tendrás pesadillas, catarros, acné... eso sí, piensa que estás ganando papeletas para el Nirvana. Y para terminar la carrera.
Pero, también decíroslo... se aprueba. Yo me he limpiado todo 1º, cuando pensaba que no me libraba de repetir dos mínimo en 2º. Y aquí estoy, desesperándome pero con el curso limpio. Es cuestión de estudiar desde el primer día, de organizarse bien, de desesperarse pero seguir levantándote cada mañana...

¿Resignación? Totalmente. Creo que poca gente tiene complejo de zapatilla crock.

¿Merece la pena ser médico? Aaah, eso no lo sabemos. Menos sin haber pisado el hospital, como es mi caso, pero aún así creo que ser médico dista mucho de ser el que coge apuntes en un atmósfera más incómoda que los relatos de Chuck Palahniuk

Una vez me dijeron que las personas sabias son las que distinguen lo que pueden saber de lo que no. Yo no puedo saber si ser médico es lo mío. Pero sí sé que me encanta aprender todos estos temas frikis de neuronas y reacciones (aprender, que no estudiar). Así que, aunque con el primer trancazo estudiantil del año, me quedo.

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Alguien comentó a mi petición de dejar un comentario sobre el consejo que le daría a alguien que acaba de entrar en medicina.

"HUID" L. Monkey





lunes, 19 de septiembre de 2011

Agradecimientos

Pues sí, hoy tengo que hacer una ronda de aplausos. Porque hoy me siento en clase tan limpia y pura como la chica que se va a Hollywood y su conocimiento de la maldad se limita al niño que le tiraba de las trenzas en su pueblucho de Texas.

- A L. Acuarelas y R. por sus apuntes de fisiología. Sin ellos aún pensaría que el corazón lleva pilas.

- A R. por sus magnifícios apuntes de bioQ caligrafiados. El metabolismo tuvo un sentido nuevo gracias a ellos.

- A L. Monkey por venirse algunos días a la biblio conmigo. Creo que a ambas nos vino muy bien, ¿no?

Una mención honorífica especial a Álex. Porque soportarme en exámenes tiene mucho mérito. Soy como una masa enfermiza blanquecina de pupilas dilatadas que pierde agua por todos sus poros. Vamos, como si un Cullen se tira a Bob Esponja. El caso es que él siempre arrastra de Ecullen Esponja y parece no importarle. O guardárselo para cuando pueda gritar sin estar bajo los efectos de la esquizofrenia.

Y otra para mí. ¿Por qué no? Porque estas calificaciones me han sabido casi tan bien como la matrícula de bachillerato. Con la diferencia de que en estas he dejado sudor, lágrimas y sangre. La sangre es literal; todos sabeis que estoy a base de carne roja... (es lo que tiene que ser una violación de un Cullen). Pero aún así yo me lo he currado.

Quién me lo iba a decir en Enero.

Quién me lo iba a decir en Septiembre.

 

Todos sabeis que en Septiembre suelo encapricharme oportunidades que no son mías. Pero igual que por casualidad encontré una carpa en mi regazo cinco meses después, esta vez me he tenido que meter en el fango para encontrar el koinobori que colgaré en mi ventana.



martes, 13 de septiembre de 2011

Me siento parasimpática

Hoy me siento parasimpática.

Me ha vuelto el color a la cara, lo que significa que se acabaron los días de vasoconstricción facial y aspecto de novia cadáver con costras. Las contracturas del trapecio y esternocleidomastoideo han desaparecido por arte de magia. Incluso fistu me ha dejado hasta los próximos exámenes. El sistema inmune sigue bajo mínimos, he decidido autosuplementarme con probióticos y vitaminas. Si no funciona, mearé prácticamente Channel, ya que el cuerpo toma las vitaminas que necesita y el resto las orina, pero seguro que los de la Cruz Roja me lo agradecen.

Esta tarde toca una sesión de cambio radical y redescubrimiento del final del verano. Me llevaré a Echo y a Diana que han estado cogiendo mierda en las estanterías desde LDN. Para mí el fin del verano va a durar hasta que los estudios vuelvan a convertirse en las SS y me lleven a Bibliowitz.

El otro día estábamos comentando las sufridas de Medicina y yo que las asignaturas de este año no nos llaman nada. O sea, que aparte de matarte estudiando, nos va a tocar matarnos a estudiar por algo que no nos gusta ni va a tener utilidad práctica ni nada... aún así, yo me he hecho mis promesas este año:

- Sacármelas todas. Tirando a lo realista, no dejarme ninguna sin estudiar. Estudiar en verano es 10 veces más fáciles si te las preparaste cutremente antes y al menos conoces el temario e hiciste algo por entenderlas.

- Dejarme los viernes para mí y currar más los domingos.

- Sacar más la cámara.

- Dejar el look "presa de Bibliowitz" salvo para el día antes de los exámenes, o en su defecto, los meses de exámenes. Esto está prácticamente conseguido, pero por si acaso, lo pongo por aquí.

- Comprarme ropa nueva. Acostumbrarme a llevar tacones... (¡JA!)...

- Buscar acompañada de E. y D. sitios nuevos por Madrid

- Achuchar un poco más a Álex

No quiero ponerme de objetivos muchas más cosas, porque se me van a olvidar. Estoy pendiente de ver si puedo hacer un apaño para desarrollar mi vena creativa y pensativa, ya que mi vena zombie está vasodilatada a tope.

 

Edito: los estudiantes de medicina estáis cordialmente invitados a contarme qué efectos os ha producido medicina y qué consejos daríais a los que van a empezarla. 


Soy algo más visual...

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