sábado, 7 de julio de 2012

The Amazing Spiderman: más asombroso que nunca (I)

Realmente, me esperaba una bazofia de esas en las que sacas el WhatsApp, te pones la música en el cine o te vas al baño. Me esperaba algo malo, tópico, que me contara la misma historia otra vez pero con un chico que lleva el pelo a lo Edward Cullen.

Y encima es el dueño de FB...


Y resultó ser 500 días juntos con toques de acción, protagonizada por "tu amigo el superhéroe de la esquina" sin llegar a rozar los límites de Crepúsculo o de la 17a edición de la trillada historia de cualquier superhéroe.

Supongo que es esta idea del "superhéroe de la esquina" lo que más hizo que me enganchara a la película. Después de un comienzo bastante burdo (con un guiño bastante claro a la película, buscad encima de la mesa cuando vayais al cine a verla) me gustó la presentación de Peter Parker como el chico de 17 años (interpretado por un actor de 29) que te muestra su casa suburbana y su participación en el club de debate (para dejarte claro que es un pringado).

Como no me he leído todos los cómics originales ni tampoco entiendo mucho de planos ni de efectos especiales (que supongo que para la época eran tremendos, pero que en 10 años nos carcajearemos de ellos) voy a centrarme principalmente en la parte narrativa.


(Los huecos en el texto tienen spoilers. Si quereis leerlos, pasad el cursor por encima).

IDEA PRINCIPAL
Haz el bien y no mires a quién
Lo dice el tío Ben (no con estas palabras, pero con el toque bonachón y pueblerino que le daban a los tíos, hubiera quedado genial) poniendo las palabras en boca del padre de Parker, y como lo dicen dos de las tres figuras paternas principales en una escena tremendamente lacrimógena y prescindible, hay que hacerles caso. Cambiamos la moraleja de "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad", por lo que esta no es una historia de venganza. Tampoco le pegaba a un Peter Parker que tiene un poster con Einstein en la pared de la puerta y a la chica que le gusta en el escritorio una historia de venganza. Y si el gran poder conllevara esa gran responsabilidad no haría estupideces como sus flipadas: vacilar al capitán (no sé si es capitán o no, pero queda mejor así) del equipo de baloncesto.

De hecho, como la idea es bastante simple, la película tiene un toque japonés: es morir el tío Ben y Peter Parker decide que va a hacer el bien. Intentan colocar esto en su primer encuentro con el Lagarto cuando decide salvar a un niño antes que detener al lagarto, pero... ¿qué me quieres decir? Las dos opciones son válidas a no ser que te rijas por los principios del utilitarismo. Luego ya más adelante de la película te dejan claro que escogió la opción buena (está herido y el padre del niño que salva le monta un puente de grúas... escena también lacrimógena y prescindible). Este propósito se apunta a todos los protagonistas de la película: Spiderman, Gwen, su padre policía...

Así que entonces Spiderman no puede cambiar (esto es discutible, pero al menos respecto a esta idea no). ¿Quién cambia? El lagarto. Queda específicamente claro con la escena de las dos voces... además de que todos sus problemas vienen porque en la escena donde le retiran el fondo de investigación si no interviene en humanos, en vez de hacer lo que debía (esperar y confiar) se inyecta él mismo el suero.


Hasta aquí por hoy. Mañana seguimos con... ¿por qué Peter Parker no lleva All Star roidas?

lunes, 25 de junio de 2012

ZOCO en Utopic Us


Este fin de semana ha sido el ZOCO en Utopic Us, una feria de creadores. En cuanto leí que lo que se vendía era DIY y a precios reducidos busqué un hueco y decidí ir.

La verdad es que me esperaba algo mucho más hippioso, en plan una esquina cara de Spitalfields. Pero encontré cosas muy buenas a un precio bastante barato.


Bunnies in the Sky
Lo primero que compré fue una copa de helado con un pequeño ratoncito de aquí: Bunnies in the Sky . Tiene unos accesorios increíblemente monos:

http://www.flickr.com/photos/bunniesinthesky/7224148128/

Me encantan los desayunos nutritivos.

El vendedor se llama Patrick, y es un chico super simpático. Nos dijo que suele estar en los expos, que le encanta el mundo kawaii y que acepta encargos. De ahí surge su colección de Alicia en el País de las Maravillas:

http://www.flickr.com/photos/bunniesinthesky/7083391839/in/set-72157629464791104/

Os dejo aquí también el blog: http://bunniesinthesky.blogspot.com.es/


El taller en blanco
Unos diseños preciosos. Unos accesorios con un toque vintage e inocente. ¡E incluso clases para hacerlos!

Yo me llevé un tocado parecido a estos pendientes:

http://www.tallerenblanco.com/store/index.php?type=2

Y Álex estuvo tentado a llevarse una lámina de Caperucita, pero no quedaban.

Me ha sorprendido gratamente que tenga un taller. La verdad es que tiene un estilo precioso (que creo que a una amiga mía le gustaría mucho), pero sobre todo la clase de joyería creativa es algo que ha entrado en mi lista de "Cosas que hacer cuando procrastino"


http://www.tallerenblanco.com/clases.php?id=9


Artestor
Jamás pensé que con las jambas se podrían hacer cosas tan bonitas y ponibles.

http://www.flickr.com/photos/artestor/7001805412/

Yo me llevé uno de los clips (ellas lo llamaban marcapáginas, yo lo llamo "sujetalataladelamazonas") de Blancanieves adorable. También tenían unas pulseras preciosas, pero hay que decidir.


Aquí dejo la lista de artesanos que estaban. Me llamaron la atencíon bibiana lía, Eh! y Le Monvintage. Entre los chicos triunfaron unos broches con calaveras cuya tienda pondré cuando encuentre la tarjeta. 






Me gusta comprar cosas artesanales. Tengo un conflicto con el vintage, ya que en España el concepto vintage se entiende por vestidos lavados y relavados de la sección de oportunidades del Corte Inglés 10 euros más caros que la imitación de uno del Freshka. Pero las cosas artesanales... siempre pienso que aparte de pagar materiales y creación, estás pagando dedicación. Puede ser que la idea original se haya inspirado en alguien anterior, pero el tiempo que tardas en fabricar cada pequeña creación... nos lo contaba Patrick, cuando nos dijo que dejó de fabricar unos conejitos con alas porque trabajar con la resina era horrible. Todo eso tiene un precio.

Así que, espero que esta ferie se repita en breve. O si no, una similar. Y que me entere.

sábado, 31 de marzo de 2012

Polis




En 3o de la ESO, tuvimos en Cultura Clásica a una profesora maravillosa. No sé qué se requería aprender en Cultura Clásica, sí sé que decidió que el libro no iba a ser su guía. Y nos fue contando datos sobre la cultura griega. Entre ellos, nos contó cómo funcionaba la democracia ateniense.

La democracia ateniense implicaba la participación de todos los ciudadanos con derechos en la polis. Eso suponía que cualquiera podía proponer y dar su opinión sobre los diversos asuntos públicos que se trataran. Los ciudadanos no tenían representantes, sino "empleados públicos". Así los funcionarios eran elegidos por sorteo (se primaba la participación a la profesionalidad) y entonces sus acciones erróneas eran fuertemente equivocadas. Así que vemos que la democracia ateniense implicaba una participación obligatoria y global.

¿Cuál es la participación ciudadana ahora? ¿Elegir si hacer un test o no y meterlo en una urna? ¿Cómo decir "NO" con respuestas preseleccionadas?

Cuando leo en twitter comentarios absurdos de la gente quejándose por la falta de transporte público o hablando de fiasco total, pienso que son un poco obtusos de vista. Vamos, que ni con lentes de culo de vaso se dan cuenta de que esto no se trata de vencedores ni vencidos, sino de derechos. Los derechos son nuestra garantía como personas. Sin derechos, somos esclavos, somos comercio, somos números.

No sé cuánta gente pertenece a un colectivo con consideraciones éticas. Pero creo que un número más grande de población es aquella que depende de un trabajo para vivir y quiere trabajar en unas condiciones dignas: sin miedo a un despido injusto. Y es más: sin miedo a un despido injusto y sin miedo a no poder encontrar trabajo después.

¿Que los autobuses funcionan mal? Al menos hay autobuses, ¿no? Al menos hay servicios públicos y no te mueres en la puerta de un hospital. Porque parece que por votar a ciertos sectores políticos uno siempre va a tener el suficiente bienestar económico como para prescindir de lo público (público, que no caridad como nos quieren hacer creer).


Si el sistema está corrupto y podrido, hay que cambiarlo. Hay que dinamitarlo. Pero no hay que ignorarlo, porque estás inmerso en él.



Gracias a Bea y a Álex por hacerme darme cuenta de esto

lunes, 26 de marzo de 2012

Uk Comics: encuentro con Paul Gravett y Emma Vieceli


El British Council, el Museo ABC y Ubik Europa se asocian para ofrecer al público madrileño cuatro días de encuentros, charlas, talleres y performance en torno a los cómics británicos los días 16, 17, 23 y 24 de marzo en el Museo ABC (C/ Amaniel 21 - Madrid).
http://www.ukcomics.es/

Las actividades del viernes 23, consistían en dos encuentros: Paul Gravett nos habló sobre los secretos del cómic japonés en el Reino Unido y en el mundo y Emma Vieceli trajo una presentación sobre sus trabajos y consejos para futuros creadores de cómic.

Nosotros fuimos principalmente a la presentación sobre el manga. Llegamos ligeramente tarde pero quedaban varios sitios libres. La verdad, teníamos la idea de una afluencia masiva (al estilo de expos) y no éramos más de 20 en la sala.

Me voy a centrar más en la presentación de Paul Gravett, ya que no conocía previamente el trabajo de Emma Vieceli (aunque también hizo una muy buena presentación de la vida de un creador de cómic ).

No sé cómo comenzó la presentación porque llegamos tarde. Lo primero que vimos fueron las muchas colaboraciones entre el Reino Unido y Japón. Gravett dijo que estas colaboraciones beneficiaban sumamente a los nuevos artistas; que muchos de ellos eran descubiertos y obtenían contratos por ellas. Habló de un proyecto mediante el cual recrearon las obras de Shakespeare en cómic, el cual tuvo un gran éxito. También me gustó que Vieceli dijera en su presentación que a ella no le gustaba diferenciar entre manga y cómic como a muchos de sus colegas. Incluso contó que un programa de software se llamaba Manga Studio en occidente y Comic Studio en Japón, dando a entender que las diferencias entre cómic y manga eran cada vez más arbitrarias.

No tomé notas, y es algo que ahora lamento. Pero sí que recuerdo que también comentaron la necesidad del manga como un cambio generacional. Paul Gravett dijo que en un determinado momento, los hijos sólo tenían disponibles los cómics de los padres. Creo recordar que fue Emma Vieceli quien dijo que hasta cierto punto el manga se veía como el nuevo rock&roll, "¡incluso se lee al revés!".

Mi parte preferida fue cuando hablaron de la creatividad japonesa. Trajeron unas imágenes preciosas sobre el kamishibai, que consiste en un teatro callejero pero en el escenario en vez de tener marionetas, tiene imágenes. Por detrás tiene texto, que alguien lee. Aquí lo explica mejor: Qué es el Kamishibai

Explicaron que el cómic japonés tiene una distribución de imágenes distintas al occidental. También dijeron que tienen un tamaño de páginas distinto y distintos plazos para completarlos. Me quedo con algo importante que dijo Gravett: mientras que en el cómic occidental los dueños son las grandes compañías (Marvel, Disney...) en Japón el dueño es el autor. Eso significa que si a ti te apetece que tu adorable lolita se despeñe por un precipicio, la despeñas. Sin miedo a que luego vuelva a aparecer convertida en hombre, en espíritu del bosque, en chibi o en estudiante-petarda.

Por último, puso unos ejemplos sobre la creatividad en japón con dos cómics: uno llamado Thermae Romane sobre un arquitecto de baños romano en ruina que aparece en el nuevo Japón e importa la tecnología de los baños a la antigua Roma y mi preferido:





 ¿Les reconoceis? ¡Sí, son Las vacaciones de Jesús y Buda! Solamente porque cuando Jesús se enfada se clava la corona de espinos y cuando se pone contento la corona florece, me voy a dejar los 8 pavos que cueste el tomo. 

Esto como un resumen de lo que más me llamó la atención de la presentación.

Pero, ¿dónde está la literatura? Muchas ideas sobre distribución de viñetas y duración de las historias, ¿pero los elementos característicos de la literatura? Por ejemplo, el folklore tradicional con el que consiguen darles un simbolismo especial a sus historias. Cuando les pregunté por un posible código europeo, me contestaron que sí, que estaría bien crear un código propio de cada país. Así que llegué a la conclusión de que me expreso mal tanto en inglés como en castellano. Si un alemán se lee un cómic de Mortadelo y Filemón no va a entender nada. Pero eso no es un código propio castellano. Eso es una alusión a situaciones que en algún momento fueron relativamente cotidianas o parodiables. De hecho, dudo que un lector actual entienda sin ayuda algunos chistes de los cómics típicos castellanos.

Un código propio es que te aparezca un sincara y sepas interpretar qué simboliza en la película, qué va a hacer y dibujar un poco hacia dónde va a ir la historia. De esta forma tan elegante y sutil, tan... japonesa. No sé si algo así se podría conseguir en occidente, pero sería muy interesante mucho más que decidir si ponemos 48 páginas al tomo o 200. Tampoco se habló para nada en la forma oriental de narrar. Se pincela algo con el kamishibai, pero no penetran en la delicada descripción de la violencia, del amor, que caracteriza tantísimo a la narración oriental. Por supuesto, nada de evolución de personajes.

Hablaron ligeramente del target de los cómics japoneses. De cómo el mercado occidental se ha centrado en tebeos para preadolescenets y en japón tenías shojos, shonens, hentais...

Así que la verdad es que la charla me decepcionó un poco. Se centraron demasiado en anécdotas de edición y poco en historias. Como si en una charla sobre la influencia de la narrativa americana mencionamos de pasada a Carver y nos centramos en por qué Crepúsculo ha triunfado. Creo que para que un cómic sea bueno necesita tener una buena historia, con todas o casi todas las normas que atañen a las buenas historias.

Aunque claro, yo dedico mi tiempo libre a aprender sobre historias y no sobre cómics. Desde luego, no era lo que estaba buscando.

domingo, 11 de marzo de 2012

8

Dicen que uno de los síntomas de hacerse mayor es que recuerdas demasiado. Para mí es uno de los síntomas de que estás demasiado introspectivo. 


Supongo que esto es algo que contaré a mis nietos.



Recuerdo en mi calle los coches de policía, y las ambulancias. Recuerdo querer agarrarme al brazo de quien me llevaba al colegio. Decía, "no mireis, no mireis". Me aseguraron que iba a estar mejor allí, más distraída. Me dijeron que la lámpara del salón había temblado, que pensaron en un terremoto. Algún profesor intentó dar clase hasta que I. empezó a llorar. "Mis padres han pasado esta mañana por Atocha. Siempre pasan por Atocha". Cuando I. se calmó empezó C. Faltaba gente. Empecé a llorar. Mis padres también pasaban por Atocha, todas las mañanas. Vinieron a buscarme. Hubo una amenaza de bomba en la 2ª planta, buscando a mi hermana. A los que estábamos saliendo nos obligaron a sentarnos en el pasillo de azulejos verdes con la cabeza bajada. Las cristaleras de las clases como una amenaza.

Volviendo a casa seguían las ambulancias y los coches de policía. "Todo OK" decían todos. Nos pidieron el DNI para ir a casa y comprobar que éramos residentes. Nos prohibieron ver la tele. Antes de hacerlo, informaron de que el polideportivo del barrio se había cerrado para meter cuerpos, que habían ido médicos y que había una pierna colgando de un cable telefónico. Nos asomamos a la ventana, pero sólo veíamos el tejado en pico de metal. Nos bajaron la persiana a la mitad.

Recuerdo también la campaña de donación de sangre masiva después. Cómo decían que la Comunidad de Madrid "se había volcado". Recuerdo enfadarme al día siguiente porque era la delegada de clase, y al hacer el mural me parecía que poner las letras en amarillo, rojo y negro se parecería más a la bandera alemana que a cualquier símbolo de luto. Cabrearme con la democracia. Recuerdo las mesas puestas en el centro, como en un banquete, declararme atea poco después y no rezar esos días. Ese viernes tampoco fue mucha gente. Recuerdo en la tele niños del colegio rival al nuestro declarar que tenían sordera transitoria, pero no recuerdo conocer a ninguno. Recuerdo ir al centro médico y ver coronas de flores a lo lejos, y velas, y mi madre tirándome del brazo. Recuerdo acompañar a mi familia a votar, lo lleno que estaba ese centro. Sólo recuerdo dos votaciones: esa y la primera en la que voté.

Recuerdo crticiar el monumento en Atocha. Oda al papel del wáter. Recuerdo los puestos con víctimas, pidiendo información manipulada y sesgada.

Recuerdo caminar encima de las vías del tren y señalar a lo lejos el punto donde ocurrió. 


Soy algo más visual...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...